lunes, agosto 21, 2006

POEMAS DE PABLO SALAZAR CALDERON

La palabra “nadie”


Es una bola de piel


Cubierta de pelos y cálidos temores


Un mundo con los huesos rotos

Un silencio lila que se recupera


Sin la boca abierta por donde gritar “mátame”


Es vivir en el aire


Saboreando un trago negro y salado



Es la bola que aplasta mi sonrisa


Enroscada hacia su distorsión


Al contacto con un tibio rencor rodante


Pidiendo tiempo


A lo que rechina diciendo que no.









Tus tacos se incrustan en mi cabeza

(Los gatos enfermos pelean en esas uñas cansadas)

Tú arena abandonada en esta huella negra Raspa (Da frío)

Tu cicatriz esta más débil que antes Nausea compacta

Toda la atención del terror

Encaramándose a un borde maloliente

Al pucho quemado sin esta boca Sobre los rieles

La sal sucia bolas blancas en silencio

(Como la nieve)










ALTAR

Las ratas juntan la arena de mi playa. Forman un cerrito negro con mis verdades.




La cojera del niño

Alborota estremecimientos deliciosos



Saborea en la mandíbula rota

El chillido negro


Ingresa por la parte rota del papel más frío

Hacia el interior de una pequeña almohada la cual estruja



Los nervios en mis nudillos endurecen ese mundo hasta partirlo

Sólo queda su polvo imposible



Y mis ojos asombrados.





Pablo Salazar Calderón, Paris 1978. Estudio cursos de historia en la Pontificia Universidad Católica de Quito y Humanidades en la Universidad jesuita Antonio Ruiz de Montoya. Ahora se encuentra terminando sus estudios de Literatura Hispánica en la Pontificia Universidad Catolica del Perú. Seleccionado en la antología Generación del 2000? del grupo Claroscuro. Actualmente tiene un poemario en preparación.

POEMAS DE FÉLIX MÉNDEZ

InhivitadoCADAHÁVER
(POEMAS PARA VELORIOS EXACERBADOS)
--Del Ex Félix Méndez--





UNO


SOMETIDO A LA LUZ DEL QUICIO QUE DA LA LÁPIDA AL PROFANARSE…

Los proveedores de seda púrpura Los hacedores de silencio dentro de huesos El paso entre brazos separados del cuerpo
El cuerpo oyendo el eco mortuorio del futuro inverso en el desdén de la muerte
Mientras el erebo hacìa de su pedido, deber de cadáveres Porque mientras alguien tejía un fardo otro huía flotando sobre aquel féretro lácteo
Porque el animal ajeno a la tierra hoza tus entrañas La donación de almas había concluido Cedía el astro con su luz, la sal cubría su cuerpo
Dipsomanía de antropófagos Un hipocampo surgía de sus orbitas, para aovar en tu boca de profanador
Ha entendido desde dentro que, sus uñas rasgan el cielo cadmio de sus propios muertos tesoro de muerte
Porque la muerte acarrea con su canto un sinnúmero de notas difíciles de percibir en vida, rea de muertos
Abrazada dentro de tejidos toca un objeto inmaterial, antimonio Su hirsuto cabello, sirve como cosquilleo para viejos duendes, frivolidad entre los muertos
Su axis apunta hacia el cierzo descansado de su madre Ha girado sus restos. Se prepara a separar cierto hueso no dejado de contar
Hasta es que es descubierto por la mirada del propio cadáver Arranca sus lóbulos, las iris saltan, lo hirsuto en ella enreda sus filamentosas manos.
Ha descansado, grita, ha sido tortuoso el encierro, la libertad en partes separadas La oración es movimiento, la danza de huida con resto quebrado
Ocultos soles persiguen a los azores y búhos, mientras los cuervos son engullidos por dispersos cadáveres, sazón de muerte, razón de las almas, equívocas y voraces
Inequívoco es el altar de la huida El jadeo pronuncia nombres dejados de lado sobre las lápidas.
Persiste el intento del búho El eslabón es engullido, la fuerza propia del ese Cesa el sonido, entre líneas se han ocultado los fardos Sepulcral.
El silencio y el profanador Repite lo del inicio, proveedores de seda Terminemos con un silencio desolador, descansemos
Decantemos el sueño, la danza y el despertar del muerto.
Porque es el insomnio del andar sobre la necrópolis.



LA SENSACIÓN DADA AL MORDER EL CADÁVER

El símbolo fresco. El muslo del cadáver salado Hallado de lado bajo un baño de luz trágica
La razón había sido lógica, engulló un ensordecedor río de mudez
Descubriendo su viento ventral se podría oír el erebo detrás, solía decir Las ataduras eran de la propia muerte, ya no poder andar, ya no más el insomnio del caer
Y el vestigio dudoso en las uñas alejadas de las manos, la tortura después de la muerte Porque una tortuga danza sobre sí.
Una multitud de hormigas dibujan con su tránsito el nombre de Niti La imagen, la muerte, sólo un buitre asolando el cielo
era perfecta al huir por el abismo de sus fauces Sólo un rito por esos
Días, mi mano temblorosa descendía desde aquel otero silencioso hacia el oasis muerto en sus iris
Cuando sus pasos separados del cuerpo dejaban una oscura luz a modo de palabra
La palabra de la muerte, la palabra del cadáver, incluso su velo de piel Su verbo como por asilamiento cedía desde la ventana proveedora de razones fúnebres
El sonido del buitre ahuyentaba al alma aún dispersa, el alma cuida del cadáver Me tape los ojos ante el primer picoteo
Me tape las manos al saber que, yo también deseaba beber de aquella fuente de carne Hiena carecida, hiena de cristal platinado, bien carecida
Un cintillo rozado cruzaba sus frescos labios de cadáver Y como último acto había dibujado su propio féretro lácteo, para huir por ahí con el viento del universo
Cedida las alas por la muerte Álbum, albor, árbol que como raíces cráneos
Soprano a lo lejos, danza macabra, inconcluso el transito del cadáver Acebo sin holly, Goodfled aúlla sobre la estratosfera
Y la mano desparece con el cadáver dentro. Ya la minúscula jauría detiene la huida de todos al ocultarlos bajo tierra. Entendámoslo sólo están ocultos por estos días
Goodfled, muerde nuevamente el cadáver.



Y EN LOS CENTÍMETROS ÒSEOS DEL GRITO ÙLTIMO

Lácteo, Surge el féretro Y en el ámbar del silencio Brilla su muerte, buitre Y su color pálido también Hondo

Ya no enmudece el desierto de cristales, tala el viento
Y otra vez en la astillas del arma de kan, nácar de sus huesos Y en los roces de los proveedores de seda luz, y sobre la voz del brujo un búho

Se oculta bajo tierra, rato del joven horadando el cadáver
Detrás del nuevo sol, los ovados sedosos ven al reptil
Aún cuando la flor desata su fuego, ogro tembloroso
Ya supongo su despertar de mar, ramas y telarañas, pétrea mirada del ídolo
Y
Hecho andar bajo ello. Ya oprimía su resurrección con mis manos atadas
No pude destapar la lápida
Transparentes, pare el viento el sol
Y llega el cadáver, otra vez. Cristales de voces
Para ver si en verdad cotidianamente
Suele besar los labios abiertos del cadáver
TARDA A LA VEZ DE DESESPERAR AL OJO ALBO DE SU ENCIERRO. AGRIETA LA LÁPIDA

El abrir de tu piel muerta La ventaja de la muerte ante las fauces del antropófago
Tu vestigio dudoso cuando ya ha empezado, tu laberinto de huesos, la sal se bebe
La sangre debe, tus dientes llenos de pasos de cadáveres
Deberías considerar despertar al menor ruido, suena el hacha
La consigna era: sólo los esternones saldrán de esta necrópolis
Su muerte fue bella, atada y con un ensordecedor grito de la boca hacia dentro
Flotaba su aroma atrayendo a ciertos arácnidos hacia su tribu
Su cráneo muestra una luz parecida a su voz, y calle entonces la danza de filamentosos seres
La sangre absorbe desde su cubil de gigantes cántaros negros
Unos eslabones de cobre descansan sobre su lengua No pude entender el lenguaje de su muerte La oscuridad está despierta entre sus entrañas
Ya sus ojos visitan un largo túnel bajo el pecho de aquél
Es espontáneo su movimiento aunque muerta
Es débil ahora el paso con el trofeo mortuorio
Cede la sed de húmeros, ya pronta en visitarte.
Y su arroyo purpúreo se aviva cerca de la lava.



BAOHTONEV


Helio, nadir, albo y turbio, convergen en tu quietud de tambor
Felino volador del erebo
Prado morado sobre espinas del huido
Porque sus nudillos al brillar acaparaban la voz de aquel extraño mar
Devuelve entonces sus pasos a la tumba
Bacanal de cadáveres
Aunque exista un ave que petrificada trina la orden
de la muerte, para no ser cumplida, tan sólo a modo de acto
in sacro
Paraca es ya su mirada, incomodo el piano y el violín
y aquel saborcillo de las piedras hundidas era suyo
Apareces, desapareces, cesto lleno de brazos alejados del cuerpo
Aprendiz de degollador

Aunque ya intento unir las partes iguales
surge un monstruo en forma de árbol encallecido, seda infecta

Y no juzgo la gota Írrita de la sal de los ojos, bondad de la muerte
Un fardo, un cesto, vaivén
Consolados los granos de tierra, volcán bosteza
Aúlla, déjala hablar y gemir
Burbuja de fuego
Gozne del cadáver
Vela el viento, versa el velo
Cuando el día del planeta rojo contempla el regreso
de quien entreteje la lava
para hacer dulce el alimento de los dioses vivos




*
Félix Méndez, nació el 27 de septiembre de 1973 en un consultorio de Lurigancho - Chosica, a las 12.30m. bajo el signo de libra, elemento aire, distente, entrometido y estorbador, nada justo ya que la justicia estorba en ciertos casos. Bajo el signo del buey en el horóscopo chino. Lleve la primaria pensando en secundaria y la secundaria pensando en primaria, como todo ser inconforme y peruano, a la vez que ya empezaba mi labor como especialista en aseo de inodoros, ya que aseo 6 diarios, 30 a la semana, 120 al mes, 1440 al año y 14400 en diez años en aquella filantrópica labor, es poco es mucho, ello no importa como equilibrista de la memoria trato de no caer en lo que humanamente me da el nombre.

POEMAS DE ERIKA ALMENARA

I.

Observo faroles,
tras ellos,
el color celeste
los ampara

observo su circularidad
que
minutos después,
son tus senos
los que nunca podré acariciar,
porque a mí todavía me falta
y tú
ya tienes demasiado.




II.

Solamente hoy voy a pensar en ti,
sólo hoy,
me dejaré vencer
y
me atrapará ese sueño
que
brota del deseo
grito que en mi pecho se encoge

Sólo hoy me sentiré triste,
serás un pequeño luto,
un aborto inducido desde mi propia mente.



III.

Hoy condeno a la familia,
porque entre sus normas.
se me ha podrido un amor

condeno sus secuaces sombras,
que,
acaparan
al individuo,
implantándolo
entre los recodos
del
conformismo

hoy condeno
la puntualidad
de sus decisiones
porque se me ha podrido un amor,
un amor,
desde sus entrañas.



IV.

Una mujer se paraliza
en frente de lo conocido

una mujer calla
no mira su reflejo en el mar
piensa en la experiencia,
repasa su costo

una mujer peina su pelo
y no espera.



V.

A dónde mirar
si estos ojos andan rotos
si desclavarte, no puedo

la prohibición máxima
la distancia
Y
esta jaula
exacerbando la pulpa
de este pobre y triste animal
que aúlla tu nombre.




Lima, 1978. Traductora e intérprete (UNIFE) y estudiante de Literatura (PUCP). Ha sido publicado en la Antología de Poetas Latinoamericanos (Nuevo Ser, 2004). Aparece publicado en la antología: Generación del 2000? Muestra de poesía joven, julio 2006, editado por Círculo Abierto Editores. Espera publicar pronto el poemario El vacío Congénito. E-Mail: ealmenara25@hotmail.com

POEMAS DE ERIKA ALMENARA

I.

Observo faroles,
tras ellos,
el color celeste
los ampara

observo su circularidad
que
minutos después,
son tus senos
los que nunca podré acariciar,
porque a mí todavía me falta
y tú
ya tienes demasiado.




II.

Solamente hoy voy a pensar en ti,
sólo hoy,
me dejaré vencer
y
me atrapará ese sueño
que
brota del deseo
grito que en mi pecho se encoge

Sólo hoy me sentiré triste,
serás un pequeño luto,
un aborto inducido desde mi propia mente.



III.

Hoy condeno a la familia,
porque entre sus normas.
se me ha podrido un amor

condeno sus secuaces sombras,
que,
acaparan
al individuo,
implantándolo
entre los recodos
del
conformismo

hoy condeno
la puntualidad
de sus decisiones
porque se me ha podrido un amor,
un amor,
desde sus entrañas.



IV.

Una mujer se paraliza
en frente de lo conocido

una mujer calla
no mira su reflejo en el mar
piensa en la experiencia,
repasa su costo

una mujer peina su pelo
y no espera.



V.

A dónde mirar
si estos ojos andan rotos
si desclavarte, no puedo

la prohibición máxima
la distancia
Y
esta jaula
exacerbando la pulpa
de este pobre y triste animal
que aúlla tu nombre.




Lima, 1978. Traductora e intérprete (UNIFE) y estudiante de Literatura (PUCP). Ha sido publicado en la Antología de Poetas Latinoamericanos (Nuevo Ser, 2004). Aparece publicado en la antología: Generación del 2000? Muestra de poesía joven, julio 2006, editado por Círculo Abierto Editores. Espera publicar pronto el poemario El vacío Congénito. E-Mail: ealmenara25@hotmail.com
POEMAS DE SALOMON VALDERRAMA CRUZ


Para un amigo... la destilación de una amada cadáver en homenaje al gran pintor mexicano Rufino Tamayo:




Rosa América


¡Ay, Alonso de Ercilla...!
Antagonismo de futuro,
De profundis.
Poeta y lío.

¡Ay, Juan de Castellanos...!
Cúmulo de los signos niños,
De omnipresente.
Asustado y asesino.

¡Ay, Inca Gracilaso de la Vega...!
Rumbo de Caronte en tiranía,
Moles viriditas.
Ollantay vivo.

¡Ay, sor Juana Inés de la Cruz...!
Bestia limpia que busca en la tapada,
De refracción.
Ojo en vagina.

¡Ay, César Vallejo...!
Recipiente aviador de Pariacaca,
De hereticum.
Impura y hermosa.



Refracción

De aburrido, aun monja te desvisto:
Regatas del Sur, invencible, practico...

Elevación, maldición que me contempla
Trastocar en frágiles economías:
Masturbar bellezas, pulular poesías...
Latido, deslatido, el que me templa

Firmar, fechar muerte... oh libre perdición.
Inventar sensualidad, besar, derrotar...
Alucinaciones contar hasta matar.
Juez del arte dormirte, ajena ilusión

Como mártir del dolo... oh cosa amada.
Color, motor de la mente; quitar arte.
Oh muerte sola... vivirte y matarte
Rosa, ¡oh hermosa descorazonada!

Asentada... mirar al viajar, copular
Lacra o impura loca del estilo
Ante la no luz... de boca me destilo:
Todo prohibir para encontrar y volar...



Poema neutro (6)


Para seguir en el poder
un clásico hombre rico exclama o pregunta:
¿En cuánto tiempo nos ha creído el indio
que es inferior...
Y en cuánto tiempo nos va a creer
que es superior!

Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica debo ser...
porque hago con el Mundo, mi hueso y...
lo que quiero.

Los orines... se beben mejor
en botellas de 11 000 dólares.

Son muy pocas las universidades en el mundo
las que venden los condones...
para penetrar... en los hoteles de cinco estrellas.

Hacemos, compramos y vendemos armas
todos los años...
porque no, todos los años, hay guerra...

Belleza y verdad:
Tan igual me imagino el Paraíso, así será...
y aún mejor, su antípoda, en el Infierno.



¡Infértil?

Hacia, por donde andrógino... en todos
Mis amores amorales.

Cuando te vi no había arte, te vi. Rosa por oreja, herejía, dador de América. Como Dios lítico me atraganté, vital corsario: Necrofilia. Los palos unigénitos me desterraron escribidor de hierro. Y ahora en mañana siento escribir y verte... no ver irte. Luz escritural, Amor... que atas simiente hurtada, retroactiva, del principio en el arte. No hay principio. ¡Yo... o en Tú... o en Él... marital cuando te transformas, rosa de metal... mental, dúal miseria o inmortal del Perímetro. Dios de la basura: Reescribir geriátrico. Escribir brutalidad. Escribir futilidad. Escribir sensualidad. No escribir verdad. Banalidad no escribir simple. Venalidad. Reencarnación, origen, no escribir arte. No morir para vivir. Morir para hacer arte. Y en arte no morir... carne parida en arte. Con arte no vivir... matarte, aun después de amarte. Arte armarte. Gritando... de mental el corazón comerte. Fantasma, noche infinita... no ver arte. Viverte.



Poema en Sol...


Me pregunto si eres tú
o si realmente soy yo.
Me pregunto si algún día sabré.
No firmas la belleza que me envías,
que ya me has enterrado y
yo no he firmado el mío.
El tuyo. El dado y no nadado
por secreto u ahogado.

Soy una madera podrida de luz
que flota en la playa de un ciego.
Yo soy el ciego y no el otro,
el tuyo y no el mío,
que jamás compra,
que todo me lo está quitando un banco.
Pobre de mi culpa y de los pequeños míos.

Que la casa es una moneda extraña
en la cual me pierdo o me ahogo.
Ya no sé, mañana, viviré
en una playa con los locos,
fumando o creyendo
que soy el Dios, el vidrio.
Que me he chocanado con el vidrio,
que ya no como ni vidrio.
Que me duele no poder o no encontrar
algún equivalente, equidistante mío,
que se atreva a publicar
mi libro. Tu libro, el libre.

Que aunque quiero verme libre,
soy un libro reciclado,
que se come una botella de plástica
y aéreo sobreviviente de los:
estoy a punto de desfigurarme vivo.
Pero no quiero decir auxilio.
Soy el maquinador de Orión. Del-i-r-i-o.


Reaalidaades dee laa meente: Corazón azul


Ma loz ne us onumel dol Ceulo
Lo bruse vergun us lo ospeda qoa ma elvodu o llero
Emur enstuntos qoa an ul mor mu antourru
Purqoa locher ne duba
Purqoa meror us puci
Rozur pure morucar ul proceu
Imur pure vavorlu tude
Ameguner qoa saompru hubro en cumoanzu
Osu per dacesoun darmur can tudis mas coses ruletuves
Ma ospesu ma porru ma cutre a ma mintaño... (*)


(*) Mi luz no es animal del Cielo
La brisa virgen es la espada que me olvida y llora
Amor instantes que en el mar me entierro
Porque luchar no debo
Porque morir es poco
Rezar para merecer el precio
Amar para vivirlo todo
Imaginar que siempre habrá un comienzo
Así por decisión dormir con todas mis cosas relativas
Mi esposa mi perro mi cetro y mi montaña…


Lima, Pachacámac, Junio de 2006.
Salomón Valderrama Cruz


Salomón Valderrama Cruz nace en abril de 1979 en Chilia, Departamento de La Libertad (Perú). Realizó estudios en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y Universidad Nacional Federico Villarreal. Aparece su primer libro de poemas Encrucijada el año 2002 y, en el 2003, Anemómetro. Ha sido publicado en revistas y otros medios de difusión literaria de Perú, Argentina, Chile, Brasil, Venezuela, Colombia, Estados Unidos, México, El Salvador, España, Puerto Rico, Francia, Canadá y Alemania. Está por publicar los libros, Facción de imperdido al arte y Amórfor.

miércoles, agosto 16, 2006

Poemas de Giancarlo Huapaya

Momento pisó

Momento tres un cuarto
citando "no amaneceres taxi, hotel
experimentales"
cuando justo después en el baño
vamos ignoto (u) (i) (e) (a) (consonante)
llamada activa desde esa esfera
eso mismo dolo ex/periodos
ecuménicos: seres-cosas
libremente libre cuerpo
liebre aguda
móvil: musicalidad
entre usted entren todos
entre nos (éntrenos)
discurso: pose
poseído poseedor (y línea cinco)
posaderas
oración dos: gloria
al padre al hijo y al espíritu santa
santo sano
cuidado naranja: ácidos cuitados
asido ilimitado tarjetero
breve ha sido.

El clima: poema de poses
polémico consumo a puertas abiertas
clave vital vista
en tres momentos
triados sin cesar, a cabo rabo
endemoniados reiterados
vida más, vi da menos
despeinados de soplidos
desencadenado sin más
baila cosa vostra, aparentemente.

S/t por lo de tercer (número ideal)
muchos ángulos de mundo inundo
que esperabas
¿caminar por la orilla escuchando?
oye la percusión
llegas en el vientre
cambia toda añadidura
mundo cuarto tres unos
dispuestos dagas sodomías simples de besos
de raya
sábanas heredamos.


Te lo pido Abrir

Abrir viólame donde quieras. No hables, cúbrete anónimo con las miradas fieras. Encanalla mi cuerpo con tus pieles perversas. Entúrbiame vil Calor de daños triunfales. Lascivo hoy.

Es sentir prolongo
desvergonzado
con crudeza a flor
hasta abrir mi piel.

Te deseo ahora mi Abrir
de solo verte entraño tus garras violentas
de luminoso cualquier sitio.

Hondonada abierta muy
para tus nombres descendentes
declinados mordaces, Abrirsoti
ovante entras lacerando
lo recuerdo mío, mi punición
punitivo gratuito con creces porque me lo merezco
supremo, supera , Abrir.

De fresco, viólame entre tus delicados
por favor suplicante alabado
maltratamiento tu yo
a Abrir Substrato Botar
dueña sin sensiblería
poseso a cordones de desgarro juvenil
desgajando ropones múltiples
pequeñas muelas y sanguijuelas
ay Abrir
hay
se me estremece y tiemblo jugoso
cosquilleo narcotizado, embestidor
rugoso a terso a simado a rotoso
hay.




Te lo niego Abrir

Abrir bio-lame entre espasmos
en el canto-gallo
suficientes
adustos piel-miel
tempranero como-lánguidos
delante de- detrás de- sobre de- debajo de-
irisado por ti porque coreo
amado Ab que amamantas
cocos-cocas
espaldas-vientres-pantorrillas están nubosos-brillados
enlodados, cuéntame
contigüo-contigo.
Cómo - Abrisoti- jugueteas - el tiempo. Enternecida-embelesado.


Párrafo del cuento de clavito

... y así lo vemos como develando clavito
sí, clavito no, clavito no sabe no, ni lo sabrá
y clavito encontró a su madre desde que y
o mejores recordatorios de clavita en sí
menor techo o piso en tierno secuestro cilla
clavó hey deudor apócrifo de la seca eros
además de ser hacer y crecer hasta nudo
huido en gabarra melo con melaza de clavos
¿si clavito clavase claviastra? ¿cómo se dice?
detallista incorpora juez en el agujero pin
después de ayer antepasado mañana oí
conocedores de clavito desde el comido
hasta oí tus extremos chocar en la punta
martillase en genial extensivo ...

Giancarlo Huapaya Cárdenas (Lima 1979): Ha publicado la plaqueta electrónica "Incertidumbre", (2004) y el poemario "Estado y Contemplación/ Canción de Canción se Gana", (2005). Ha realizado performances donde fusiona la fotografía, el vídeo arte y la acción con la poesía: Poesía en tres actos (poesía y vídeo, 2003), Creadores de lo bello y lo triste (fotografía y poesía, 2004), No es una performance, es un embudo (vídeo, fotografía y poesía, 2004), Voy euritmia (acción y poesía, 2005), Cabaret Soporte Voz (música en vivo, acción y poesía), Un pollo (vídeo y narración, 2006). Co- dirige el proyecto total Lapsus (collage editorial. www.lapsusweb.net ). Colabora en revistas y fanzines especializados en arte. Ha participado en varios recitales de poesía en Lima. Próximamente publicará Polisexual.

sábado, agosto 12, 2006

REFLEJO DE UNA CULTURA MIXTA, HÍBRIDA

Carmen Ollé

Es evidente que la poesía peruana cambia con los años pero no como un producto comercial que se ubique en el mercado técnicamente más desarrollado que la poesía de sus predecesores. Prefiero hablar de estéticas contrapuestas que conviven entre sí. En el Perú de ahora prevalece el gusto por una poesía de ideas, como respuesta —y ya va para largo— a la poética integral de Hora Zero de los años 70 y su profusión de imágenes tomadas de la realidad inmediata: el parque Universitario, el Mercado Central, Tacora. Diría que varias estéticas lidian entre sí y algunos poetas intentan incluso crear un nuevo canon para denunciar el centralismo limeño. Se reacciona también visceralmente contra la poesía “erótica” o la poesía “de género”, etiquetas con las que se pretende parametrar la poesía escrita por mujeres y así ser dueño absoluto de la verdad en materia del gusto poético.

Me interesa destacar dos maneras de concebir la poesía últimamente. En un extremo la estética clásica ve el acto poético como un hecho aislado de la política, donde la “indeterminación de lo determinado” —como afirma Jorge Wiesse— configura un universo cuyos cuerpos están en suspensión. La poesía nace de la tradición y vuelve a ella sin contaminarse con el ruido social; es el caso del último libro de Ana María Gazzolo, Cuadernos de ultramar (2004), publicado con el nombre de Felice Ianua, libro que no hace ninguna concesión al lector.

En la otra punta, Roxana Crisólogo refleja en sus poemas rítmicos una cultura mixta, híbrida, donde lo culto y lo popular no necesitan diferenciarse neuróticamente, como pretende la “alta cultura”, pues —a decir de García Canclini— el arte moderno latinoamericano tiene “muchas intersecciones entre lo culto, lo popular, lo artesanal y la producción masiva”.

Si en el siglo XX Rocío Silva Santisteban reconoce en los poetas de su generación la tendencia a ser parias sentimentales o una nueva suerte de hastío baudelariano, en Roxana Crisólogo, en cambio, el pathos trágico cambia de tono y tiene otros bemoles. La sombra del expresionismo alemán con George Trakl a la cabeza y la búsqueda de la autodestrucción del yo, que alcanza su máxima expresión en la argentina Alejandra Pizarnik, dos íconos neorrománticos de la poesía del siglo XX, dan paso a un tipo de escritura más sincrética, con el síncope nervioso de las ciudades emergentes. El arte en esta nueva poesía no tiene paradigmas referenciales legítimos, busca por el contrario su esencia en la multiplicidad.



POEMAS DE:

Roxana Crisologo Correa




Hay días que no tolero más ruido que el de las construcciones
y el café no endulza —no hay nada que endulce este café—
y quisiera ser la virgen que adorna el vello crepuscular
de un acolchonado cuadro
llamarme Rosa —Rosita—
tener el cabello largo y los pies pequeñitos y rosados
como los de una conocida muñeca
y llevarle a los muchachos de la construcción
tappers limpios de comida
papas sancochadas con pollo

mi buena sazón que venderé
y revenderé
con sendos cerros de arroz
lechuga agria y ají
de algo me servirá ser acomedida o liviana
sudar
atados de ropa limpia y una toalla
por si la transpiración



y luego pensar en los acabados del edificio
—como terminaré yo—
muros sellados y cielos falsos en placa de yeso
—donde terminaré yo—
soldadurasanclajesfijaciones de plástico
dónde anclaré
me desfondaré
y terminaré yo

y nada de prevención y mantenimiento
de martillos taladros patologías y formas
que hincan su cabeza de movediza serpiente
y me invitan a rodar

sentirme en la erosión de esta tierra de doble piso
sin fondo
y empapelan el ruido de un enceguecido tránsito
de aves guaneras como el dolor
de alguna primera vez.





a Ludy
recuerdo sus jeans baratos y ajustados sus blusas simples


rosadas-blancas y estrechas recuerdo su revista rosa
su bolsita cusqueña cruzada como una metralleta de lana
recuerdo sus camisetas de hawái sus polos de mickey mouse
recuerdo las ganas con que miraba a los chicos guapos blanquitos
de la vanguardia al cabello largo y ondulado de José
a los católicos impecables en la mente
a los delgaditos de bondad como una bandera
al john lennon de la mitad de sus narices
cómo los amaba y también cómo los odiaba
ella que deliberadamente se inició en el aprendizaje
anarquista de la disección —a veces dispuesta
a demoler sus sombras— cómo se miraba
y cómo me miraba
y cómo expectorando la mitad de su cuerpo
un paraíso negado a la desnudez
aparcó en los insondables desiertos de Lima
la recuerdo un día que el tráfico rural de un camión
la dejó sola en el mundo isleño de los vegetales
el zarro azul y bautismal del afilador de cuerdas
salpicando en el vello púbico de sus palmas
en la ciudad hipnótica

y la soñé hipnótica habitando una ciudad de cuerdas
no te acerques a ella
no le digas-no le cuentes-no la toques
la música era la misma
desmenuza todo menos su odio
todo menos eso que nos separa
incinera su amor que le quede algo que rebanar
que diga que piensa en sí y que tema
cuando se suelte el cabello y una nota acerada desde el fondo
maxilar de su cuello crezca como un bozal en su piel
y se vea acholada achorada aniñada
estúpida escuchando a ese metiche
a ese designado por la dirección general del partido
a esa multitud que nos separa.



una tibia de humo se desliza
como un desorientado iceberg en la carretera
persigue una cadena montañosa de autos y triciclos
reparaciones mecánicas y turbas
de ramilletes vagos de luz
como si no se pudiera escapar del círculo
vidrioso torcer el timón
atravesar desde otra perspectiva
los orificios del aire

¿has entendido que esta imposición de piernas y manos
no es producto torpe de la casualidad?

la intensidad les ha conferido un lazo indiscutible
de formas
hoy todo se toma alegremente de las manos

Seguro que bailaste como desenfrenada
seguro que te intoxicaste del lloriqueo bobalicón
de aquella cantante folklórica
y el coliseo se inundó de una
espuma que en la espalda rocosa
de una cerveza
empezó a abrir y cerrar los ojos
indefinidamente

a mí me gusta el arpa
se me sube a los codos
tiembla en su intromisión de aire
el huaynito desenterrado de la raíz
no hará milagros
pero retoza en el pecho

como un alborotado tambor
en la piel