martes, abril 16, 2013

POEMAS DEL POETA CUBANO: ISBEL GONZÀLEZ.


ISBEL GONZÀLEZ

Poeta peruanos Leoncio Luque acompañado de los poetas cubanos en Cabaiguán, Ciudad de Sancti Spíritus


 
YO ODISEO CONFIESO MI SINO CON LAS MANOS MANCHADAS POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS

A Mildrey Betancourt.
Por el retorno y su presunta eternidad.

Nadie espera por nosotros. Penélope nunca me conoció, no teje apenas. Los barcos se han deshecho. Yo, Odiseo, me entrego a Circe, a la visitación de los demonios. Somos las criaturas de un mundo apenas discernible. Qué de jaurías contra los ciervos del placer. Henos aquí, hijos de Dios, huérfanos y hambrientos, con una mano en el pecho (no en su invocación, sino abrazados a sus arterias) y otra en la médula, censando los instintos.

¡Silencio! Repiten los cánticos de Sodoma.
¿oicneliS? Me responde la conciencia, mi sospechosa conciencia que se empeña en desandar los argumentos. Y qué si partieron los Aquiles, ya cansados de morir de nimiedades, si son apenas criaturas del olvido, muertos que viven en otros muertos.

Somos la misma especie de hace siglos. La que murió sin fuego bajo las garras del tigre. La de Hiroshima. La que algún día llegará a las estrellas, si sobrevive a los tigres que la acechan todavía. Aún necesitamos amuletos e invocamos a los dioses y al olvido.

Esta Odisea muere en el simple acto de pensarse, en una esencia diferente. www.odisea... y estamos otra vez frente al ordenador, frente al cielo de Babilonia o la cámara de Auschwitz y me convenzo una vez más que somos las criaturas de siempre, nosotros, los Homo sapiens sapiens.

Quizá fui yo quien lanzó la primera piedra. Permítanme recogerla ahora que nadie me ve, hoy que la soberbia está dormida. Carguemos de una vez con nuestras piedras, aquellas que lanzamos también contra la conciencia. Antes que un muro nos aleje de Ítaca para siempre.






EL TEDIO DE LA ISLA


Nada fue suficiente para el tedio. Le pusimos zanahorias y garrotes, ciegas revoluciones y consignas, pero nada fue comparable al tedio de la isla. Tuvimos la conquista y la promesa, la india sometida, la colonia, el guarapo y su verde satinado; pero nada, nada bastó, aún ladran los perros bajo la neblina y la gota gotea en la gotera: thic, thic, thic, goteando sobre el piso de la isla. Pero el tedio es marfileado, marmoleado, el tedio de la isla es la más dura sustancia. Para olvidar bebemos, pero persiste allí, en la resaca. Para olvidar hacemos el amor, pero el amor de la isla tiene matices tediopúrpura. Para escapar de sus centenarias redes destejemos sus hilos, pero la araña espera agazapada en el eterno corazón del país.






FRAGMENTO QUE YA NO SOY  

II

A mi hijo Marcos Antonio

Por las mañanas mi pequeñuelo
me despertaba con un gran beso

José Martí


La soledad no tiene heraldos celadores. No tiene himnos, medallas, epitafios. La soledad es profusa como nuestras miserias. Se multiplica como los panes y los peces, como las sombras que invocamos sobre el fuego. Salió de las cavernas y nos halló esperándola, encendió un cigarrillo y brindó a nuestra suerte.

La soledad es única y diversa. Nos tiende encrucijadas. Se ríe de nuestra soberbia mientras, irónica, reza un padre nuestro (porque, como se sabe, ella duda de dios).

La soledad te muerde los talones, te escupe, te besa como Judas, te zumba al oído cuando duermes, te aborda en una esquina, te desarma. La soledad ya no se oculta, no es taimada: se exhibe en las vidrieras, se deja sobornar, se postula, escribe poemas de suicidas, locos, pervertidos; nos publica.

La soledad es una puta que se acuesta en nuestras ganas, pero nunca nos deja poseerla. La soledad viaja en limosina o se arrastra. Nunca se entrega.

La soledad es un perro taciturno.
La soledad es un mendigo sediento en nuestra sangre.
La soledad nos convierte en solitarios.
La soledad se nutre de tu ausencia.
La soledad, querido hijo,
                                no nos entiende todavía.





MI PADRE NUNCA HA LLORADO

Sueño mío,
país que invento,
astro,
luz del cielo
donde nunca sucedió nada
excepto…
… que nos amábamos

Rafael Alcides

En la noche en que Capricornio era apenas una insinuación del horizonte de la madrugada, tras las farolas amarillas. Capricornio tras las únicas farolas, incólumes guardianes de la noche. Cómo acertar la vida detrás del peso de mis sueños, tras la arrogancia inútil de mis calles. Las puertas del infinito son de un pino imperfecto, sin rescoldos donde exhumar recuerdos.
Un cocotero que se recorta en la noche mece sus pencas contra el infinito, contra los Lebreles y su brillo distante. Mece su desamparo contra la tristeza. Sólo entonces acertamos que de ausencia se erige universo, como el remanso donde beben los camellos en las noches del Sahara. Ese polvo irracional de nuestros huesos. Una lechuza pasa como la muerte de mi abuela bajo la mata de guanábana. Mi abuela hecha de fiesta, hecha de esa sustancia dulce de sus dulces. Del vecino que pasa y se sienta a su mesa. Mi abuela que se llamaba Hilda, que aun se llama la sonrisa que borra este dolor. Cuánto tiempo necesita el poema para prenderse fuego y pender de una rama. Bajo el árbol donde osciló mi abuela consumida por el fuego atroz del desamparo. Cuánto tiempo necesita el olvido para borrar la indiferencia del suicida.
Había una vez un niño que temblaba de frío, o era quizás un hombre que se volvió pequeño. Era un cinco de Enero y todo el calendario. Era la eternidad contra una hoguera.
Mi padre nunca ha llorado, sólo fuma (como un hombre) y sostiene a mi abuelo contra el mundo. Prende un cigarro alucinado y bebe un trago de ron todas las tardes. Mi padre que nunca tuvo su poema y nunca lloró (como es debido), sigue acunando el tiempo tras el humo de una vida que pasa lentamente. Con su poco de ron en el ocaso y un riñón mutilado en el quirófano.
El tiempo pasa en mi pueblo como esa brisa ajena de la noche, que roza la miseria en una esquina. Esa esquina donde olvidaste tu última esperanza o tu primer amor contra el olvido.
Ahora comprendes (comprendemos) que vivir es tan sólo un espejismo, que las estrellas siguen su curso inexorable, sobre la noche, sobre el último brindis de tu cuerpo.
Qué importa que sea cinco de Enero, quince de Junio, treinta de Mayo y madrugada. Capricornio sigue en su letargo, contra el muro y su demencia, perdido tras la luz de las farolas.
Mi abuelo que murió de aburrimiento nunca supo del silencio tras los muros, ni del polvo feliz de la mañana. Mi abuelo siempre respiraba por el aire en demasía, comía por el hambre, miraba por los párpados abiertos. El nunca tuvo un sueño donde apoyar la frente y nunca tuvo nada que no le fuese ajeno. Sólo supo morir como Dios manda, con su porción amarga de miserias, con sus ojos perdidos en el miedo, un miedo más absurdo que su vida.
Pero hoy mi padre duerme. Ronca con su cicatriz en el abdomen, con su riñón de menos, con sus sueños de menos y sus años de más. Duerme como un rey, en este pueblo sin castillos ni memorias. Mientras las estrellas ascienden, descienden, en un ciclo infinito.






NATURALEZA MUERTA O CASI


La vida se basa en simples cambios, como decir, aquella fruta madura en el recuerdo no he de comerla hoy, acaso sea mejor que se pudra en la memoria. Entonces vamos dejando que la simple flor, la abeja y la nostalgia cumplan su ciclo bajo el cielo plomizo que siempre retorna y persiste porque es necesaria la porción de calor y la porción de frío y la porción de luz y de tinieblas, todo equilibrio. Pero el fruto solo madura una vez, y la flor cae y es ya el fruto, y la abeja sabe el tiempo de la flor y de su polen y después regresa a su colmena y nosotros, qué será de nosotros.


  


EL ALEPH


…y vi la sombra muda del destino,
los límites dispersos, la osamenta
de ancestrales guerreros, lo que cuenta
el oráculo en Delfos, pergaminos
en las ruinas de Tebas. Vi caminos
y torpes caravanas en su lenta
procesión hacia Roma. Vi la afrenta
a una esclava en decúbito supino.

Todo esto sé; del Alfa y de la Omega,
del eterno retorno. Todo he visto:
el miedo y la moneda, Judas, Cristo
y a Pedro que nos ama y que nos niega.

Más, nunca divisé cómo se llega
al tiempo y dimensión donde ahora existo.


  


CLOSE-UP


La patria es ara, nunca pedestal.
La novia de David es una gorda
inverosímil. El Che es una postal
carísima, con la imagen de Korda.

Nuestra justicia es ciega, también sorda;
ciega y sorda la vieja del portal
del vecino y también daremos cal
a las aceras para el acto. Borda
y borda la ancianita en el sillón
un gran mantel que venderá en la plaza.

Alguien llega, compra una calabaza
para el almuerzo. Entra el comunistón,
close-up, David lo mira, se desplaza
la cámara, el tipejo –maricón–
le grita a Diego y me ilumina ahora
el faro mientras veo a dos lesbianas
besándose en la boca, y la demora
en la cola del Coppelia. Habanas
nuestras que cada cual odia y adora,
ciudad siempre inocente y pecadora.

Que sencillo mirar tras las ventanas
del Cohíba tu oscuridad lejana.
Que sencilla la limosna, creernos
buenos, tan buenos, y después comernos
exquisitas langostas, fumar puros
habanos, que sencillo, mientras tal
edificio se derrumba o más cual
calle se inunda de excrementos. Muros.



  

FROM: ULISES


Quién se va a morir de amor en estos tiempos en que el transporte está falseado en la estadística estatal. Quién regala no me olvides si las memorias de ocho gigas están inalcanzables. Yo quise a una muchacha de ojos triste y callados, pero lanzaron una bomba en Kandahār y nunca tuve espacio para amarla, y después, para colmo vino lo del ciclón (aún no se sabe la cifra exacta de cadáveres) y el celular que no funciona a esta hora y el satélite que pasa como espantando a Dios (Dios que, por cierto, nunca supo de amor) entonces, cómo amar a la muchacha si ya nadie nos llama homo sapiens, sino señor o compañero o Mister y soy a veces un código numérico. Pero ella tiene su e-mail y su beeper y me espera. penelopetg@hotmail.com, se llama Penélope, creo, debe llamarse así, tal vez mañana trate de contactarla, si tengo tiempo, bueno, si el servidor funciona, o se resuelve el problema del transporte.






Nota Biobibliográfica

Isbel González González, Guayos, 1976. Ingeniero Industrial. Poeta, narrador y ensayista. Trabaja actualmente como diseñador en Ediciones Luminaria. Miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y de la Asociación Hermanos Saiz (AHS). Graduado del IX curso de técnicas narrativas “Onelio Jorge Cardoso”. Premio de poesía en el concurso CASATINTAS 2006. 1er. lugar en poesía, 3ro. en narrativa y mención en el concurso nacional “Batalla de mal tiempo 2005” de Cienfuegos. Premio nacional en poesía y local en narrativa en el concurso Mono-Rosa 2006 de Cabaiguán, así como el local de narrativa en el 2008. Finalista en el concurso nacional “Poesía de primavera 2006” de Ciego de Ávila. Premio de la Ciudad de Sancti Spíritus 2006 en literatura infantil. Finalista en el concurso de poesía “La lectora impaciente” de España en el 2006. Premio de cuento en el concurso SEMANA NEGRA 2006 de Gijón, España. 2do., 3er. y 1er. Premio en el Cuba Soneto 2006, 2007 y 2008 respectivamente. Mención en el concurso nacional Raúl Ferrer 2006. Premio nacional Pinos Nuevos 2008 de poesía infantil. Premio del ICAIC en el concurso de minicuentos El Dinosaurio 2008. Premio de cuentos El mar y la montaña, Guantánamo, 2009. 2do. Premio de poesía en el “III premio internacional La Revelación”, España, 2009. 3er. Premio en poesía en el concurso Mangle Rojo, Isla de la Juventud. Mención Premio Nosside Mundial, Italia 2010. Mención especial en el Premio de la Ciudad “Fernandina de Jagua” 2012 de Cienfuegos. Textos suyos aparecen en varias antologías y publicaciones periódicas de cuba y el extranjero. Tiene publicados La insoportable liviandad del ser o manual para cazar un homo sapiens(Premio CASATINTAS 2006, Luminaria 2008) y Los güijes del arco iris (Premio Pinos Nuevos 2008, Gente Nueva 2008)
.

viernes, marzo 29, 2013

TODO ESTO ES MI PAÍS: SEBASTIÁN SALAZAR BONDY

Este poema lo leí con tanto gozo cuando estaba en secundaria, que me conmovió luego fue el poemario  Testamento ológrafo, ahora quiero compartir con ustedes. Pero antes, ya había gozado con Lima la horrible, por encargo de mi hermana Lidia Luque, que no querìa leer y lo hice yo, por ella. Gracias por ese gesto, conocí a Sebastiàn Salazar Bondy y su literatura.

Todo esto es mi país:
Sebastián Salazar Bondy


Mi país, ahora lo comprendo, es amargo y dulce;
mi país es una intensa pasión, un triste piélago, un incansable manantial
de razas y mitos que fermentan;
mi país es un lecho de espinas, de caricias, de fieras,
de muchedumbres quejumbrosas y altas sombras heladas;
mi país es un corazón clavado a martillazos,
Un bosque impenetrable donde la luz se precipita
desde las copas de los árboles y las montañas inertes;
mi país es una espuma, un aire, un torrente, un declive florido,
un jardín metálico, longevo, hirviente, que vibra
bajo soles eternos que densos nubarrones atormentan;
Mi país es una fiesta de ebrios, un fragor de batalla, un guerra civil,
un silencioso páramo cuyos frutos son jugosos,
un banquete de hambres, un templo de ceremonias crueles,
un plato vacío tendido hacia la nada,
un parque con niños, con guitarras, con fuegos,
un crepúsculo infinito, una habitación abandonada, un angustiado grito
un vado apacible en el cual se celebra la vida;
mi país es un sepulcro en medio de la primavera,
una extraña silueta que abruma con su brillo la soledad,
un anciano que camina lentamente, un ácido que horada los ojos,
un estrépito que apaga todas las músicas terrenales,
un alud de placeres, un relámpago destructor, un arrepentimiento sin culpa
Un sueño de oro, un despertar de cieno, una vigilia torva,
un día de pesar y otro de risa que la memoria confunde,
un tejido de lujo, una desnudez impúdica, una impaciente eternidad;
mi país es un recuerdo y una premonición, un pasado inexorable
y un porvenir de olas, resurrecciones, caídas y festines;
mi país es mi temor, tu ira, la voracidad de aquel,
la miseria del otro, la defección de muchos, la saciedad de unos cuantos,
las cadenas y la libertad, el horror y la esperanza, el infortunio y la victoria,
la sangre que fluye por las calles hasta chocar con el horizonte
y de ahí retorna como una resaca sin fin;
Mi país es la mujer que amo y el amigo que abrazo tan solo por amigo,
el extraño que te sorprende con su odio y el que te da la mano porque quiere;
mi país es la ventana por la que miro la tarde,
la tarde que cae con sus ramas de melancolía en mi pecho,
y el agua matinal con que limpio mis pupilas de imágenes sucias,
el aire que respiro al salir de mi casa cada día,
y la gente que se precipita conmigo a los quehaceres sin sentido,
el trabajo, la fatiga, la enfermedad, la locura, el pensamiento,
la prisa, la desconfianza, el ocio, el café, los libros, las maldiciones;
mi país es la generosa mesa de mi casa y los rostros familiares
donde contemplo la marea incansable de mi dicha,
el cigarrillo que consumo como una fe que se renueva
y el perro cuya piel es cálida como su amistad;
Mi país son los mendigos y los ricos, el alcohol y la sed,
la aventura de existir y el orden en que elijo mis sacrificios;
mi país es cárcel, hospital, hotel, y almacén, hogar, arsenal;
mi país es hacienda, sembrío, cosecha;
mi país es escasez, sequía e inundación;
mi país es terremoto, lluvia, huracán;
mi país es vegetal, mineral, animal;
mi país es flexible, rígido, fluido;
mi país es líquido, sólido inestable;
mi país es republicano, aristocrático, perpetuo;
mi país es cuna, tumba, lecho nupcial;
mi país es indio, blanco, mestizo;
mi país es dorado, opaco, luminoso;
mi país es negro, amarillo cobrizo;
mi país es amable, hosco, indiferente;
mi país es azúcar, tungsteno, algodón;
mi país es plata, nieve, arena;
mi país es rudo y delicado, débil y vigoroso, angelical y demoníaco;
mi país es torpe y perfecto;
mi país es enorme y pequeño;
mi país es claro y oscuro;
mi país es cierto e ilusorio;
mi país es agresivo y pacífico;
mi país es campana,
mi país es torre,
mi país es isla,
mi país es arca,
mi país es luto,
mi país es escándalo,
mi país es desesperación,
es crisis, escuela, redención, ímpetu, crimen,
y lumbre, choque cataclismo,
y llaga, renunciación, aurora,
y gloria, fracaso, olvido;
Mi país es tuyo
mi país es mío,
mi país es de todos,
mi país es de nadie, no nos pertenece, es nuestro, nos lo quitan,
tómalo, átalo, estréchalo contra tu pecho, clávatelo como un puñal,
que te devore, hazlo sufrir, castígalo y bésalo en la frente,
como a un hijo, como a un padre, como a alguien cansado que acaba de nacer,
porque mi país es,
simple, pura, infinitamente es,
y el amor canta y llora, ahora lo comprendo, cuando ha alcanzado lo imposible.

Este poema, publicado en el libro Confidencia en alta voz , en 1960, de Sebastián Salazar Bondy (Lima 1924 - 1965) importante poeta de la generación del 50, sino también uno de sus más notables narradores, dramaturgos y promotores culturales.

domingo, enero 06, 2013


GLORIA CATALINA MENDOZA BORDA
HUANCANÉ Y SU LITERATURA

ESCRIBE: MARCO M. VILCA JIMÉNEZ


Huancané es una de las 13 provincias que conforman el Departamento de Puno y la más antiguas del Perú. Su pasado está marcado por hechos trascendentales que se hallan en la memoria colectiva de los pueblos andinos y que la literatura ha perennizado aunque algunos historiadores le resten importancia.

HARAVICUS Y HAHUARIKUS

Son los haravicus (poetas) y los hahuarikus (narradores) quienes se han encargado de trasmitir estos acontecimientos y la sociedad los tiene presente, como diría Jorge Flórez-Áybar desde “Guamán Poma de Ayala hasta José María Arguedas pasando por Narciso Aréstegui, Clorinda Matto de Turner, Abraham Valdelomar Pinto, Enrique López Albújar, Gamaliel Churata, Ernesto More, César Vallejo Mendoza, Ciro Alegría Bazán, Efraín Miranda Luján, etc”.

EL YATIRI, JOSÉ LUIS ADOLFO AYALA OLAZÁVAL
En este contexto, existen destacados escritores que, dentro y fuera de Huancané, destacan el legado ancestral siendo partícipes de la reivindicación andina, tan venida a menos por el Estado y autoridades desde la llegada de los españoles y la instauración de la República.
El destacado escritor e investigador Jorge Flórez-Áybar (Puno, 1942) y otros, destacan la novela “Wancho Lima” (1989) del prolífico escritor José Luis Ayala Olazával (1942), donde toca el pasado aymara tanto histórico como mítico teniendo como escenario Huancané, su ciudad natal. Por sus características es considerado una cronivela (croni(ca)-(no)vela) donde testimonia un hecho horrendo, la masacre de mil campesinos aymaras.
Los abusos cometidos en contra del pueblo de Huancané es expresado en “Literatura y violencia en los andes” de Jorge Flórez-Áybar, a través del Manifiesto de don Juan Bustamante Dueñas, apoderado general de los indios de esta provincia quien trata de denunciar “el luctuoso acontecimiento del 5 de noviembre último (1866) ocurrido en Huancané y deseaba publicar (…) todos los abusos, depredaciones, despotismo y pillaje”, palabras que causaron su persecución y sofocar de manera sangrienta la rebelión campesina; la batalla fue el 2 de enero de 1868, fueron derrotados los campesinos y cercenaron la cabeza de Juan Bustamante Dueñas de tres machetazos.

LOS TAMBORES DE JULIO ABELARDO LUZA GIRONZINI

En el 2010 conocí a Julio Abelardo Luza Gironzini (1945), hijo de don Heriberto Luza Bretel, destacado maestro quien hizo el himno a Huancané. Julio Abelardo Luza Gironzini vive en Arequipa más de 40 años, pero esto no hizo que olvidase su terruño, de allí que haya publicado “Manos vacías”, “Tambores pluviales”, “P’ukuy, tierra íntima”, “Elogio a la danza”, “Verdad y hablar”. Considerado una de las voces más complejas y vitales de los ’60 y ‘70; a través de un extenso y escarpado proceso creativo. Tiene aún algunos textos inéditos como el libro “Epifanía de una flor”.

LA RAÍCES DE GLORIA CATALINA MENDOZA BORDA
Gloria Mendoza Borda (1948), aunque vive muchos años en Arequipa, su poesía transparenta aquellas raíces de su ciudad natal, difíciles de arrancar. Según Flórez-Áybar, ella pertenece a la generación de escritores del ’70, además formó parte de Grupo Cultural “Carlos Oquendo de Amat” junto con José Luis Ayala Olazával, Omar Aramayo Cordero, Serapio Salinas, Percy Zaga Bustinza y Gerardo García Rosales, quienes influyeron a las posteriores generaciones. Ha publicado varios libros de poesía con suma humildad y éxito demostrando seriedad y compromiso en cada letra, palabra y verso que escribe, además, desarrolla una apremiante labor de promoción cultural, prácticamente respira literatura. Feliciano Padilla Chalco (puneño-abanquino, 1944) ha escrito “Mercedes Bueno y Gloria Mendoza son dos grandes representantes de la poesía puneña escrita por mujeres. Y no solamente eso, Gloria Mendoza Borda es una de las exponentes más prestigiosas de la poesía puneña y sur-peruana actual”.

LEONCIO LUQUE CCOTA, EL NARCISO
Aunque aún no he alcanzado a leer algo de Leoncio Luque Ccota (1964), actualmente reside en Lima. Se ha escrito que fue fundador de un movimiento poético Noble Katerba en los ‘90. Además, participó en el IV Encuentro Internacional de Poetas “Tras las huellas del poeta”, con Johnny Barbieri realizado en Chile, 2008. Ocupó el 2º puesto en el Premio “Horacio” 2009, en el área de Poesía. Tiene publicado los siguientes libros de poesía: “Por la identidad de las imágenes” (1996), “En las grietas de tu espalda” (2001), “Crónicas de Narciso” (2005), “Exilio Interior y otros poemas devastados” (2011).

ÁNGEL GABRIEL APAZA MAMANI, EL ÁRBOL
“Existe un árbol que florece detrás del pensamiento” reza uno de los versos Gabriel Apaza Mamani (1969), haciendo uso de la personificación se establece un diálogo abierto con el ser humano. “Soy el árbol que te oye”, más adelante, “Soy quien respira tus palabras”; versos que nos acercan al poeta. Gabriel Apaza Mamani está a cargo de la edición y publicación de la revista cultural “Cuaquiercosario” y “Consejero del lobo”. En el 2001 publica “Aporía, la duda de la luciérnaga o sus heridas deshojadas”.
LA ESCRITURA DE FIDEL ERNESTO MENDOZA PAREDES
A Fidel Mendoza Paredes (1972) se le reconoce como uno de los escritores de fin del siglo a través de la publicación de sus textos literarios en diarios y revistas, posteriormente aparece su libro “Impresa taciturna” (1992), “Antología del cinerario” (1993) y “Herejías” (1990), aludida por Feliciano Padilla Chalco, y la novela “Te esperaré en el cielo” (2005) atendida por Jorge Flórez-Áybar en “10 años de literatura puneña”.
En Arequipa lo hemos podido leer a través de la controvertida antología “Aquí no falta nadie” (2008) a cargo de Walter Bedregal Paz (1965) publicada por los “Hijos de la lluvia”. En esta misma antología conocimos a Gabriel Apaza Mamani.

FERNANDO CHUQUIPIUNTA MACHACA, EL INQUIETO
Últimamente existe un joven poeta que se caracteriza por su brillante don de la declamación y producción poética, Fernando Chuquipiunta Machaca (1987). Actualmente estudia Literatura y publicó el poemario “La Pipa Sinfónica”, “La Crestomatía del Tío Arcaico y sus Textos Literarios”, “Brío del trovador”, está por publicar “Monólogo del aedo”. Ha realizado eventos literarios que nos mantiene presente los valores culturales de un pueblo que no ha dejado de sembrar, cultivar y cosechar intelectuales para orgullo del Perú.
En este brevísimo recuento de la literatura huancaneña, espero nos recuerde los valores y promesas literarias que son parte de la Literatura Peruana, aunque lejos de la capital, resulta necesario conocerlas; literatura que viene de allí, de un pueblo que alguna vez se proclamó Capital del Perú: Wancho Lima.

HUANCANÉ Y SU LITERATURA




ESCRIBE: MARCO M. VILCA JIMÉNEZ


Huancané es una de las 13 provincias que conforman el Departamento de Puno y la más antiguas del Perú. Su pasado está marcado por hechos trascendentales que se hallan en la memoria colectiva de los pueblos andinos y que la literatura ha perennizado aunque algunos historiadores le resten importancia.

HARAVICUS Y HAHUARIKUS
Son los haravicus (poetas) y los hahuarikus (narradores) quienes se han encargado de trasmitir estos acontecimientos y la sociedad los tiene presente, como diría Jorge Flórez-Áybar desde “Guamán Poma de Ayala hasta José María Arguedas pasando por Narciso Aréstegui, Clorinda Matto de Turner, Abraham Valdelomar Pinto, Enrique López Albújar, Gamaliel Churata, Ernesto More, César Vallejo Mendoza, Ciro Alegría Bazán, Efraín Miranda Luján, etc”.

EL YATIRI, JOSÉ LUIS ADOLFO AYALA OLAZÁVAL
En este contexto, existen destacados escritores que, dentro y fuera de Huancané, destacan el legado ancestral siendo partícipes de la reivindicación andina, tan venida a menos por el Estado y autoridades desde la llegada de los españoles y la instauración de la República.
El destacado escritor e investigador Jorge Flórez-Áybar (Puno, 1942) y otros, destacan la novela “Wancho Lima” (1989) del prolífico escritor José Luis Ayala Olazával (1942), donde toca el pasado aymara tanto histórico como mítico teniendo como escenario Huancané, su ciudad natal. Por sus características es considerado una cronivela (croni(ca)-(no)vela) donde testimonia un hecho horrendo, la masacre de mil campesinos aymaras.
Los abusos cometidos en contra del pueblo de Huancané es expresado en “Literatura y violencia en los andes” de Jorge Flórez-Áybar, a través del Manifiesto de don Juan Bustamante Dueñas, apoderado general de los indios de esta provincia quien trata de denunciar “el luctuoso acontecimiento del 5 de noviembre último (1866) ocurrido en Huancané y deseaba publicar (…) todos los abusos, depredaciones, despotismo y pillaje”, palabras que causaron su persecución y sofocar de manera sangrienta la rebelión campesina; la batalla fue el 2 de enero de 1868, fueron derrotados los campesinos y cercenaron la cabeza de Juan Bustamante Dueñas de tres machetazos.

LOS TAMBORES DE JULIO ABELARDO LUZA GIRONZINI
En el 2010 conocí a Julio Abelardo Luza Gironzini (1945), hijo de don Heriberto Luza Bretel, destacado maestro quien hizo el himno a Huancané. Julio Abelardo Luza Gironzini vive en Arequipa más de 40 años, pero esto no hizo que olvidase su terruño, de allí que haya publicado “Manos vacías”, “Tambores pluviales”, “P’ukuy, tierra íntima”, “Elogio a la danza”, “Verdad y hablar”. Considerado una de las voces más complejas y vitales de los ’60 y ‘70; a través de un extenso y escarpado proceso creativo. Tiene aún algunos textos inéditos como el libro “Epifanía de una flor”.

LA RAÍCES DE GLORIA CATALINA MENDOZA BORDA
Gloria Mendoza Borda (1948), aunque vive muchos años en Arequipa, su poesía transparenta aquellas raíces de su ciudad natal, difíciles de arrancar. Según Flórez-Áybar, ella pertenece a la generación de escritores del ’70, además formó parte de Grupo Cultural “Carlos Oquendo de Amat” junto con José Luis Ayala Olazával, Omar Aramayo Cordero, Serapio Salinas, Percy Zaga Bustinza y Gerardo García Rosales, quienes influyeron a las posteriores generaciones. Ha publicado varios libros de poesía con suma humildad y éxito demostrando seriedad y compromiso en cada letra, palabra y verso que escribe, además, desarrolla una apremiante labor de promoción cultural, prácticamente respira literatura. Feliciano Padilla Chalco (puneño-abanquino, 1944) ha escrito “Mercedes Bueno y Gloria Mendoza son dos grandes representantes de la poesía puneña escrita por mujeres. Y no solamente eso, Gloria Mendoza Borda es una de las exponentes más prestigiosas de la poesía puneña y sur-peruana actual”.

LEONCIO LUQUE CCOTA, EL NARCISO
Aunque aún no he alcanzado a leer algo de Leoncio Luque Ccota (1964), actualmente reside en Lima. Se ha escrito que fue fundador de un movimiento poético Noble Katerba en los ‘90. Además, participó en el IV Encuentro Internacional de Poetas “Tras las huellas del poeta”, con Johnny Barbieri realizado en Chile, 2008. Ocupó el 2º puesto en el Premio “Horacio” 2009, en el área de Poesía. Tiene publicado los siguientes libros de poesía: “Por la identidad de las imágenes” (1996), “En las grietas de tu espalda” (2001), “Crónicas de Narciso” (2005), “Exilio Interior y otros poemas devastados” (2011).

ÁNGEL GABRIEL APAZA MAMANI, EL ÁRBOL
“Existe un árbol que florece detrás del pensamiento” reza uno de los versos Gabriel Apaza Mamani (1969), haciendo uso de la personificación se establece un diálogo abierto con el ser humano. “Soy el árbol que te oye”, más adelante, “Soy quien respira tus palabras”; versos que nos acercan al poeta. Gabriel Apaza Mamani está a cargo de la edición y publicación de la revista cultural “Cuaquiercosario” y “Consejero del lobo”. En el 2001 publica “Aporía, la duda de la luciérnaga o sus heridas deshojadas”.
LA ESCRITURA DE FIDEL ERNESTO MENDOZA PAREDES
A Fidel Mendoza Paredes (1972) se le reconoce como uno de los escritores de fin del siglo a través de la publicación de sus textos literarios en diarios y revistas, posteriormente aparece su libro “Impresa taciturna” (1992), “Antología del cinerario” (1993) y “Herejías” (1990), aludida por Feliciano Padilla Chalco, y la novela “Te esperaré en el cielo” (2005) atendida por Jorge Flórez-Áybar en “10 años de literatura puneña”.
En Arequipa lo hemos podido leer a través de la controvertida antología “Aquí no falta nadie” (2008) a cargo de Walter Bedregal Paz (1965) publicada por los “Hijos de la lluvia”. En esta misma antología conocimos a Gabriel Apaza Mamani.

FERNANDO CHUQUIPIUNTA MACHACA, EL INQUIETO
Últimamente existe un joven poeta que se caracteriza por su brillante don de la declamación y producción poética, Fernando Chuquipiunta Machaca (1987). Actualmente estudia Literatura y publicó el poemario “La Pipa Sinfónica”, “La Crestomatía del Tío Arcaico y sus Textos Literarios”, “Brío del trovador”, está por publicar “Monólogo del aedo”. Ha realizado eventos literarios que nos mantiene presente los valores culturales de un pueblo que no ha dejado de sembrar, cultivar y cosechar intelectuales para orgullo del Perú.
En este brevísimo recuento de la literatura huancaneña, espero nos recuerde los valores y promesas literarias que son parte de la Literatura Peruana, aunque lejos de la capital, resulta necesario conocerlas; literatura que viene de allí, de un pueblo que alguna vez se proclamó Capital del Perú: Wancho Lima.

LA CULTURA Y EL ARTE LITERARIO EN LA PROVINCIA DE HUANCANÉ




Fernando Chuquipiunta y Julio Abelardo Luza Gironzinii




Estábamos acostumbrándonos a dejar pasar el tiempo sin que el quehacer cultural de nuestro pueblo tuviera un lugar de importancia en la vida; haciendo que lo cotidiano de “ganarse el pan” nos subyugara y que el espíritu no encuentre el oasis en el cual la inquietud humana que es el pensar no tenga un lugar que le permitiera navegar en las diferentes actividades del alma; sin embargo, desde hace ya algún tiempo, Huancané viene siendo testigo de un resurgimiento de actividades culturales, que otrora fueron una de sus grandes potencialidades que mostraba esa provincia aymara, gracias al empuje de su hijos y de huancaneños de corazón que no cejaban en promover, difundir e, inclusive, realizar función cultural y artística, de manera permanente.
Josè Luis Ayala rodeado de intelectuales hunaceneños
Huancané siempre gozó de una especial consideración y de un lugar reconocido por el desarrollo de importantes actividades artístico-culturales, de las que tienen especial recordación las “veladas literario-musicales” que consistían en la presentación de una obra teatral (drama o comedia) dentro de los cánones del teatro denominado clásico. Obras generalmente representadas en tres actos; antes o después de las que se realizaba la presentación de números de variedades como canciones, poesía y otras más ligeras como monólogos, etc.
No hubo aspecto artístico que dejara de tocarse. Se realizaban juegos florales que incluían concursos de poesía y cuento; así como presentaciones musicales y estudiantinas. Los años 50tas para adelante hasta cerca de los 70tas, las actividades artísticas y culturales en general tuvieron gran auge en Huancané, así como en todo el departamento. Las razones de estos hechos serán estudiadas en otra ocasión.
La tradición cultural de Huancané es conocida en todo el departamento, muchos paisanos rememoran al leer estas líneas la sana “competencia” con nuestros hermanos de Azángaro que después de librar fervorosos encuentros deportivos, se realizaban veladas literario-musicales, con mucha frecuencia, en visitas alternas.
Tampoco puede olvidarse la visita de poetas de otras regiones como, especialmente de Arequipa, a los poetas Manuel Gallegos Sanz, Guillermo Mercado y, mucho antes a Percy Gibson, así mismo la presencia del músico Benigno Ballón Farfán que, estuvo en esa tierra wala-wala en reiteradas ocasiones.
Así mismo dejó huella para la formación de las nuevas generaciones, la vena de Carlos Oquendo de Amat, Emilio Armaza, la presencia de Francisco Mostajo y la de Francisco Chuquiwanca Ayulo le otorgaron a nuestra tierra aymara toda una vena que luego fue seguida por las nuevas generaciones.
Por otro lado Huancané también se caracterizó por haber cultivado el periodismo, no se puede dejar de recordar los periódicos y revistas, entonces impresos en mimeógrafo, como “Antorcha” dirigido por don Gabino Vargas Flores y “Estampas de Huancané” dirigida por el Prof. Heriberto Luza Bretel, la revista “Cultura” también dirigida por Luza Bretel. El Periódico “WalaWala” codirigido por Heriberto Luza Bretel, Gabino Vargas y Miguel Pino.
Gloria Mendoza Borda
De esa raigambre, han surgido nuevos proyectos como el realizado por Fernando Chuquipiunta Machaca quien ya tiene en su haber cuatro libros de poesía, publicados desde el año 2006 y, cuya actividad principalmente se ha orientado a la difusión, promoción y revaloración de esas voces, digamos de una segunda generación, como la conformada por José Luis Ayala Olazával, Gloria Mendoza Borda y el autor de estas líneas que con esfuerzo propio, salvo la realización de dos festivales del Libro Huancaneño, poco se ha hecho por seguir difundiendo a los valores del arte y cultura huancaneños.
Fernando Chuquipiunta con casi nula anuencia y apoyo del Gobierno Local, ha logrado reunir hasta en cinco ocasiones a lo más destacado del arte literario de Puno en Huancané; aunque no pudimos estar presentes en ninguna de ellas, por razones de salud, estuvimos al tanto de ellas y de la presencia de José Luis Ayala Olazával, Gloria Mendoza Borda y de otros como José Paniagua Núñez (Jóspani), Jovín Valdez Peñaranda, Boris EspezúaSalmón, Feliciano Padilla Chalco, Jorge Flores-Áybar, Leoncio Luque Ccota, Alfredo Herrera Flores, Bladimiro Centeno Herrera, Leoncio Mamani Coaquira, Walter Paz Quispe Santos, Simón Rodríguez Cruz, Fidel Mendoza Paredes, Gabriel Apaza Mamani, Eddy Oliver Sayritupa Flores, Arnaldo Ormachea Aliaga, Liliana Quinto Laguna, entre otros.
Leoncio Luque, Bladimiro Centeno Herrera y Boris Espezùa.
Fernando Chuquipiunta Machaca, aparte de esta labor de promoción y difusión del arte y cultura huancaneños, también viene presentando a poetas del departamento, lo que ha hecho que muchos jóvenes huancaneños empiecen a desarrollar actividad creativa en diversos campos, incluida la pintura, tal como lo hace otro de sus invitados Aurelio Medina Pacheco “Moshó” gran artista y mejor amigo de hace una treintena de años, desde aquel inolvidable Quaternario, gran proyecto de la plástica puneña de los años 80tas.
Las actividades que promueve Chuquipiunta Machaca son de variada tesitura, ya que no sólo presenta poetas, y escritores, sino pintores, músicos y danzantes diversos. Todo ello va enriqueciendo el bagaje artístico de nuestra región ya que si Huancané puede hacerlo, este reto pueden asumirlo también otras provincias en bien de la Cultura Aymara-Quechua.
Fernando Chuquipiunta Machaca ha realizado con gran éxito cinco Encuentros Regionales de Literatura y Poesía, los mismos que contaron con la presencia de distinguidos intelectuales puneños, en todas las versiones de estos eventos destacó siempre la presencia de poetas reconocidos, así como la vena de nuevos escritores y poetas que vienen dando realce a las letras huancaneñas, hecho que debe ser sopesado por las autoridades locales y regionales.
La juventud de Chuquipiunta Machaca y su interés por la poesía y la creación en general lo impulsan a ir proyectando nuevas actividades así como la elaboración no sólo de nuevos libros de poesía de los que ya tiene varios títulos publicados sino su incursión en el ensayo, género en el que viene trabajando sobre la Poesía escrita en Huancané, una de las más importantes obras literarias y tal vez la más valiosa del siglo XXI. 
De esta vena, de ese ímpetu del aymara que ha sabido asumir con creatividad el influjo de la cultura occidental y, a pesar de todos los avatares, no se rinde, sigue en pie de lucha, como en sus años aurorales. Sigue estando presente el aymara, sigue desarrollando todo el empuje que le ha brindado ese amor terrígeno de la Pachamama, toda la magnificencia de saberse heredero de una cultura que con sabiduría supo resistir el embate de las huestes quechuas y que, mucho antes, luchó y se amalgamó con los chiriguanos, recias tribus orientales que tuvieron que hacer las paces con los huancanis, dando origen a lo que hoy se llama la estirpe huanca-chiriguana.
Con estas líneas quiero, al mismo tiempo de encomiar la labor de Fernando Chuquipiunta Machaca por nuestra tierra huancaneña; agradecerle en nombre de esa misma tierra, el impulso que viene brindando a las nuevas generaciones por su amor a la tierra y al hombre huancaneños, como unidad cósmica de futuro promisorio.


Julio Abelardo Luza Gironzini

Periodista y poeta Ex-Director del INC-PUNO (1976 - 1987) ejerce la docencia
  • "Las Manos Vacxías"(1969)
  • "Homenaje al CHE"(1970)
  • "Tambores Pluviales" Parte I (1973)
  • "Dos Poemas, Un Canto" (1973)- Homenaje a Javier Heraud
  • "La Sangre Grita" (1974)
  • "P'ukuy" (1979)
  • "Tambores Pluviales" Partes I y II (2005)
  • "Eternidad y Canto" 2006)
  • "Tambores Pluviales" 2da Edici. (2007)

miércoles, diciembre 26, 2012

Poemas de Hanni Ossott




Poeta venezolana  Hanni Ossott
La noche y la luz

La Noche se va haciendo en mí
profunda
revocable como una estación
La oscura esfera de lo oscuro
ha inundado mi ámbito
y se cierra como el beso de dos cúpulas
Ya yo no sé cuál es mi fondo
Soy ahora noche entera
Conservo palabras
pero hoy
ellas no son lo suficientemente diurnas
no pueden guiarme
no son linterna
ni lamparita de media noche
Pienso en Delfos, debo recordar Delfos
cóncava
iluminada
abierta

Debo pensar en el espacio más luminoso del mundo
Delfos, lugar nocturno hecho luz
Es preciso
es preciso realizar de la noche la Luz


Abril, 1982

Roturas
He roto capítulos, noches
imágenes de un álbum viejo
Incendiaria
he acabado con frases
reflejos en un cuaderno de notas
Hay cosas por las que no hablaré más
Pero todo vuelve a surgir, punzante
entre el silencio decidido
y apela y demanda

He guardado papeles, memorias, hojas
aminoro así el dolor
y preciso sus perfiles
hundo el asalto de imágenes entre sombras
acallo.

No he despedazado la memoria de instantes de dicha
diminutos tiempos de un abismarse sobre lo sin fondo
de las cosas

no he descuartizado el abrazo
ni la rara plenitud que invade frente al mar

Debo cumplir rituales una y otra vez
debo repetirme y repetirlos
y no saberlos
pues líquidos huyen
para que fundemos siempre de nuevo
la continuidad de nosotros mismos

De la tierra

De lo profundo, de la más honda concavidad de la tierra
lo que expulsa grito y desmembramiento

Del corazón ardiente de la tierra
los fangos y el llanto
la carne y el querer
el ansia, las ansias
y el horror, y la parálisis ante el horror
la pérdida de habla y forma

Del fondo hirviente
el deseo
y el cuido en el deseo
la protección de la forma del ser
el amparo del círculo del ser
la perseverancia

De las honduras, las siempre en brasas
este corazón en quema
arriesgando origen y forma
abismándose
en lo sin fondo, sin límite

De lo bajo, fuego circular, el pensamiento
pensándose extraño al ardor
separándose
rompiendo carnes
dolido del extravío


octubre 1983


&&&&&

Pasa esta página
estas ruinas
estos dolores
Pasa este mar, la borrasca, el descalabro
Golpea el dolor con dolor, con ruina
Sé
instalada desde tu no ser
lo alto, lo elevado

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¿Dónde estoy?

En qué punto del universo

En qué centro

¿dónde gravito?

¿Soy acaso estrella?

¿Me despeño?¿Me arrojo?

¿Mis brazos sirven acaso para sostener?

¿Para el abrazo circular?

Mayo 1988

La mordida profunda
Hay una mordida profunda
incisiva
en el centro de mi sexo
por la cual yo me erijo como yo misma
y soy,
y poseo y dono.
Regalo mi cuerpo mi ansia.

Hay una mordida en mí
que doblega al otro
lo arrodilla, lo inclina

por esa mordida se abre un vasto mar de vacíos
vértigos
precipitaciones
abismos

Me cruza una pendiente
me traza un precipicio
en el amor...
y en todas mis secretas junturas
con cuido, con recelo, tú te avienes a mí
y no me sabes.

Prevalece lo raro
A Rainer y Paula Ossott

Prevalece el misterio
que haya amor
que haya odio
que existan cuerpos

Prevalece lo raro
las relaciones
los Cantos Gregorianos
el arte, el corno francés

Prevalece el incendio de nuestras pasiones
la rara faz de uno que no se ha ido
sino que se queda
e insiste
por amor y odio

Prevalecen las extrañas miradas
y los cuerpos que no pueden tocarse
por miedo
por extrañeza
por temor.

Prevalece la distancia entre los amigos
la palabra no dicha
el gesto guardado
los silencios
en medio de la ebriedad

Prevalece que haya los otros y lo otro
la “otredad”
el más allá de mí
y el más allá de ti
la extrañeza
de lo que nunca puede alcanzarse

Prevalece este raro plenilunio