lunes, agosto 21, 2006

POEMAS DE RENZO PUGLIESI

Canción del alba



El alba
Es una vieja calva
Que va por la calle
Comiendo malvas

El cielo
Se pone melo-
Coton-chompon-hielo

El alba
Vieja calva
No se quita nunca
La bufanda
Y sin banda
Anda que anda
y nadie de nadie la salva

Vieja
Vieja
Vieja
Con tus quejas de requete
-de frio frio pio pio
anda a gritar al cielo…

Vieja
Vieja
Vieja
Con tus gruños de refumflum
Chio chio chio
Anda a lavar el cielo.





Canción Amarilla


Amarillo
Rillo rillo
Color-chillo-cochinillo (bis)

El pato
Es un gato sin bigotes
Amarillo

Amarillo
Rillo rillo
Color-chillo-cochinillo (bis)

El gato
Es un queso
Sin aderezo
Amarillo

Amarillo
Rillo rillo
Color-chillo-cochinillo (bis)

El queso
Es un sol salado
Amarillo

Amarillo
Rillo rillo
Color-chillo-cochinillo (bis)






Estofado de plumas




una Pluma de sol
y una Pluma de niña sol
y una Pluma de niña pluma
y una Pluma con rocoto relleno
y una Pluma con salsa de palta y queso
y una Pluma de ganso con sabor a naranja
y una Pluma de miradas desviadas
son necesarias para cocinar
un Estofado de plumas…




Es justo y necesario

Es necesario
Doblar la esquina
En cuatro lados o en un cubo

Es justo
Aumentarle el azul y el plateado
A los semáforos
y a las minifaldas

Es justo y necesario
Avanzar
Sin detenerse
Sin mirar a nadie
Agarrar al primer
Transeúnte desprevenido
Y forzarlo
A que dibuje
Un conejo
En sus parpados
Y pintar con colores fucsias
Sus medias




Galaxia y ataraxia




2,000,000,000,000,000 años luz nos separan de la galaxia mas cercana.
2,000,000,000,000,000 palabras me acercan a Ana.




Aviso de servicio publico.



Se le avisa el señor Jiménez, que no se admiten iguanas en los aviones…
Se le aconseja al señor Girondo que no escupa aviones de papel al piso…
Se le recomienda al señor Jimerondo que deje de imitar a un ornitorrinco en celo...

Se les suplica al señor Jiménez, Girondo y Jimerondo y a los lectores de este anuncio que sigan estas indicaciones al pie de la letra.




Contrafacta

Se le avisa al señor Iguana que no se admiten Jiménez en los aviones.
Se le aconseja a los aviones de papel que no escupan señores Girondo al piso.
Se le recomienda al ornitorrinco en celo que no se deje imitar por el señor Jimerondo.

Se le suplica al pie de la letra que no siga las indicaciones de Jiménez, Girondo, Jimerondo ni de los lectores de este anuncio.




Canción del sombrero-obrero


Tengo un sombrero
De hierro
Y otro mas librero
Que salio de un madero

Tengo un sombrero
Con manos de obrero
Y otro mas con sal en los dedos

Tengo tambien un sombrero
Sombrerero
Sin sombra
ni Sambunga
Ni salamero

Tengo en fin mil sombreros
Soy sombrerero
Llevo palabras al sombrero
Y sombra a la palabra





Vendo




Vendo
Miel para los labios
Sonrisas para los ojos
Ojos para los latidos
Latidos para los amantes
Amantes para los gatos
Gatos para los sillones
Y Sillones para los dormilones
Comilones con sueño
y sin jamones




Universo pintado de amarillo.


Una hipopótamo
Se pinto de amarillo
La barriga


Una jirafa
Se durmió soñando
Con una pulga cornuda.

La pulga saltaba sobre la barriga del hipopótamo.
La jirafa dormía aun



Sueño enlatado.



Compre un par de tomates, me prepare un par de huevos fritos con ensalada rusa, y después fui al refrigerador para ver si seguían con vida de amiba o sin migas, mis sueños enlatados.




Renzo Pugliesi. Nació en Lima, 1980. Antropólogo (PUCP). Acaba de publicar su primer libros El Club de la Jirafa. Aparece publicado en la antología: Generación del 2000? Muestra de poesía joven, julio 2006, editado por Círculo Abierto Editores. E-mail: jirafazul@gmail.com

POEMAS DE JOSEFINA JIMÉNEZ

Tampoco tiene título


He conocido mi cuerpo...
por la necesidad de saberme yo
Me he vuelto a desnudar frente a un espejo
con ojos expectantes
y sin querer tomarlo en cuenta
llegan a intimidar hasta el nervio más profundo.

Me he vuelto a ver, y aún tengo ganas de conocerme
de respirarme un poco más de vida
de saber que mi sentido del tacto es lento,
pero no inservible.

Has vuelto a verme y aún no lo asimilo
mi redondez no me deja comprenderlo todavía
pues creo que he perdido todas mis batallas
desde hace 5 años,
preso el placer de quitarse las riendas
quedó el pudor con calidad de detenido,
la razón con prisión domiciliaria
y el deseo, condenado a cadena perpetua.




La entrañable criatura de la foto


Tiene la misma sonrisa todos los días,
Congelada pieza de museo,
siempre inocente…soy un resto de su reflejo aparentemente sano y feliz.

Esa niña,
Detesta el olor a nicotina… al que me hiciste adicta
Y camina más a prisa, dejándome sin aire.

Esa niña,
Aún ama al chico de ojos preciosos que cantaba a la salida de la escuela, pues no entiende que ahora es un hombre y se acuesta con cada puta dominicana.

Esa niña,
Me reclama –entre otras cosas- por haber sacado a las muñecas de la habitación…
“No las necesito, pequeña”. Me miran como culpándome…

Esa niña,
Se fue entre las piernas de una bestia…esa niña quisiera volver a mi.





…

A Ludovico el sexo no la hizo más hombre,
Ni más niña
A Ludovico el sexo la hizo cobarde
Mujer mínima, incapaz de ver la luz.

A Ludovico lo hicieron vestirse de luto,
para ser quien conteste las llamadas a las tres de la mañana
y sepa dar las malas noticias.

Pero él, hizo que duerma a su lado:
(no cerca, mejor más lejos)

“Escucharé tu respiración tan cerca del auricular”

Yo escucharé tu muerte cerca del gatillo, para no colgar


Sin embargo, sigue levantando con obsesivo temor el auricular,
Por si algún milagro inesperado llama preguntando por ella,
provocándole ansiedad e insomnio durante la madrugada,
mientras él aguanta callado en la puerta
sin oír los desesperados gritos de su almohada,
sin inmutarse tras la muda lágrima
que hizo pálidas y tristes a sus muñequitas.
Por eso se han llenado de polvo y telarañas,
para alejarse de ella…
Y no permitir que su mano sucia y desvirgada las toque.

Ludovico calza zapatos de bronce
Sus pasos son pesados, sus huellas, profundas,
Frías y duras como sus balbuceos,
Tan poco afeminados, como sus golpes en la cara.

Ludovico ya vivió, no cambiará más
Es un marica que se enamoró de un sucio varón de esquina.
No cambiará más
Así le jures que llenarás con colores su cielito gris






Un día azul y rojo

(normal 1)


Te miro
con mis ojos de pescado sin agallas
húmedos, hundidos


(((((Más húmedos)))))

pensando que tu cama
es un país sin retorno.
En el que dormiré lunes
y despertaré domingo


(((((Eternamente)))))

busco la cura para la distimia,
para mi histeria temporal,
para mi alergia a la humedad.

Evito el cansancio y la jodida impaciencia
en días rojos


(((((Sácame de la desidia)))))

y construiré

un hogar para el niño celeste,
una cálida habitación uterina
en la que hibernará por más de nueve meses…
mientras lo seguimos pensando,
mientras lo seguimos intentando.






Gris


Sólo conozco la lluvia de Lima
pobre lágrima raquítica de cielo gris.
Sólo conozco sus avenidas concurridas,
sus tardes congestionadas,
madrugadas solemnes y vacías.

Sólo conozco la lluvia de Lima
amarillenta y sucia
sus bares tristes,
sus gatos locos,
sus vates locos.

Sólo te conozco
te conozco

Sólo conozco la lluvia de Lima
su sonrisa austera
tu sonrisa amplia y lejana
mis ojos vidriosos y expectantes
que esperan verte bajo este cielo gris.



Duéleme

Duéleme en los ojos
que ya no pueden verte
en los labios áridos
en la sequía incompasiva de mis días

Duéleme en la conciencia tardía
en la marca de tu cuerpo estampado en mi sábana
en mis amaneceres
pero sobre todo durante las noches vacías

D é j a m e
tu recuerdo cuando lo necesite
D u é l e m e
cuando tu recuerdo me persiga

Duéleme en la fatiga diaria
en las luces de neón
en las fotos y las películas
en las cartas destinadas al ocaso


D u é l e m e


en el perfecto silencio de la espera
en mi cotidiana apatía
en tus dedos largos
y mi nariz respirándote lejano



Un día, mi príncipe vendrá
(Pieza de jazz de Miles Davis)

Sucede que a veces olvido el lenguaje
y nos sentimos como bichos, perdidos en el mundo.

¿Sabias que las palabras se extraviaron, y sólo puedo escuchar las oberturas invernales?
que nunca pasa el tiempo,
y todo es aceptado tal y como viene
y que también me gustan las ventanas,
por las que puedo ver más allá de las lunas.

¿Sabías que en la estancia de los muebles rojos se contornea la soledad?
que las sillas no solamente son para sentarse y esperar,
que los murmullos son tan sordos como el silencio.

¿Sabias que el mono era un hombre, que María Magdalena nunca fue virgen?
¿Qué el 98% de lo que digo, nunca tiene sentido?
que nunca recuerdo las cosas
y también que el olvido,
trasciende las barreras del espacio.

Sucede que los sueños, son reflejos inconscientes del deseo.
Sucede que la noche, cae como una suave seda sobre mi espalda
y que mientras duermo…
aún estás.







Para ella, que nunca existió



Esta noche, quise hacer un viaje bizarro en un barco de papel,
que me llevara hasta tu habitación,
oh mi niña,
quise darte un sueño remoto pero no imposible.

Sabes que he dejado tu secreto bajo mis manos,
Ahí estará a buen resguardo
Como tu corazoncito roto y mis lágrimas heladas
Nos dejaron llagas, nos dejaron sangre
pero tu piel estará libre del olvido,
estará libre de todo lo que me toco el alma.

Nos han dado tan larga vida, mi niña,
Que nos olvidamos del tiempo
Y se nos hizo corto
Dime si recuerdas ¿cuándo comencé a perder la memoria?

Hemos visto un cielo desconocido
Y una noche generosa,
Mi preciosa.
Hemos visto un tibio manto de luces
Una vida que comienza y termina
Una cuna vacía
Oh niña, tenemos sueños eternos los domingos





Mamá Vera


Oh! Santa madre Vera Drake,
Tus devotos te estamos eternamente agradecidos,
Patrona de los no natos,
De las muchachas desamparadas,
De los jovencitos inexperimentados y calenturientos.

Oh, Santa madre! Vera Drake,
Tus devotos estaremos eternamente agradecidos.
Sí, cuidaste de tu madre y cuidaste del vecino
Y por ver feliz a tu niña, hasta alcahueta te volviste.
Por eso y mucho más…que tus buenas obras pervivan
Para que en nuestra memoria,
Reines como en la cárcel, como en el cielo.

Oh, Santa madre! Vera Drake
Nosotras, tus fieles muchachas,
Seguiremos pidiendo tu canonización
Y sabremos que tu cetro
Será la justicia,
La jeringa que usaste para librarnos de la responsabilidad.




*Josefina Jiménez, nació en Lima, 1984. Estudiante de Historia del Arte (UNMSM) y promotora cultural. Directora de Cultural Moiras. Colaboradora de la revista Sobreletras. Ha sido publicado en revistas tales como El Hablador, Jinete de la Tortuga, Lapsus, tec. Tiene un libro inédito Casa de muñeca. Aparece publicado en la antología: Generación del 2000? Muestra de poesía joven, julio 2006, editado por Círculo Abierto Editores. E-mail: josefinajp@gmail.com

POEMAS DE PABLO SALAZAR CALDERON

La palabra “nadie”


Es una bola de piel


Cubierta de pelos y cálidos temores


Un mundo con los huesos rotos

Un silencio lila que se recupera


Sin la boca abierta por donde gritar “mátame”


Es vivir en el aire


Saboreando un trago negro y salado



Es la bola que aplasta mi sonrisa


Enroscada hacia su distorsión


Al contacto con un tibio rencor rodante


Pidiendo tiempo


A lo que rechina diciendo que no.









Tus tacos se incrustan en mi cabeza

(Los gatos enfermos pelean en esas uñas cansadas)

Tú arena abandonada en esta huella negra Raspa (Da frío)

Tu cicatriz esta más débil que antes Nausea compacta

Toda la atención del terror

Encaramándose a un borde maloliente

Al pucho quemado sin esta boca Sobre los rieles

La sal sucia bolas blancas en silencio

(Como la nieve)










ALTAR

Las ratas juntan la arena de mi playa. Forman un cerrito negro con mis verdades.




La cojera del niño

Alborota estremecimientos deliciosos



Saborea en la mandíbula rota

El chillido negro


Ingresa por la parte rota del papel más frío

Hacia el interior de una pequeña almohada la cual estruja



Los nervios en mis nudillos endurecen ese mundo hasta partirlo

Sólo queda su polvo imposible



Y mis ojos asombrados.





Pablo Salazar Calderón, Paris 1978. Estudio cursos de historia en la Pontificia Universidad Católica de Quito y Humanidades en la Universidad jesuita Antonio Ruiz de Montoya. Ahora se encuentra terminando sus estudios de Literatura Hispánica en la Pontificia Universidad Catolica del Perú. Seleccionado en la antología Generación del 2000? del grupo Claroscuro. Actualmente tiene un poemario en preparación.

POEMAS DE FÉLIX MÉNDEZ

InhivitadoCADAHÁVER
(POEMAS PARA VELORIOS EXACERBADOS)
--Del Ex Félix Méndez--





UNO


SOMETIDO A LA LUZ DEL QUICIO QUE DA LA LÁPIDA AL PROFANARSE…

Los proveedores de seda púrpura Los hacedores de silencio dentro de huesos El paso entre brazos separados del cuerpo
El cuerpo oyendo el eco mortuorio del futuro inverso en el desdén de la muerte
Mientras el erebo hacìa de su pedido, deber de cadáveres Porque mientras alguien tejía un fardo otro huía flotando sobre aquel féretro lácteo
Porque el animal ajeno a la tierra hoza tus entrañas La donación de almas había concluido Cedía el astro con su luz, la sal cubría su cuerpo
Dipsomanía de antropófagos Un hipocampo surgía de sus orbitas, para aovar en tu boca de profanador
Ha entendido desde dentro que, sus uñas rasgan el cielo cadmio de sus propios muertos tesoro de muerte
Porque la muerte acarrea con su canto un sinnúmero de notas difíciles de percibir en vida, rea de muertos
Abrazada dentro de tejidos toca un objeto inmaterial, antimonio Su hirsuto cabello, sirve como cosquilleo para viejos duendes, frivolidad entre los muertos
Su axis apunta hacia el cierzo descansado de su madre Ha girado sus restos. Se prepara a separar cierto hueso no dejado de contar
Hasta es que es descubierto por la mirada del propio cadáver Arranca sus lóbulos, las iris saltan, lo hirsuto en ella enreda sus filamentosas manos.
Ha descansado, grita, ha sido tortuoso el encierro, la libertad en partes separadas La oración es movimiento, la danza de huida con resto quebrado
Ocultos soles persiguen a los azores y búhos, mientras los cuervos son engullidos por dispersos cadáveres, sazón de muerte, razón de las almas, equívocas y voraces
Inequívoco es el altar de la huida El jadeo pronuncia nombres dejados de lado sobre las lápidas.
Persiste el intento del búho El eslabón es engullido, la fuerza propia del ese Cesa el sonido, entre líneas se han ocultado los fardos Sepulcral.
El silencio y el profanador Repite lo del inicio, proveedores de seda Terminemos con un silencio desolador, descansemos
Decantemos el sueño, la danza y el despertar del muerto.
Porque es el insomnio del andar sobre la necrópolis.



LA SENSACIÓN DADA AL MORDER EL CADÁVER

El símbolo fresco. El muslo del cadáver salado Hallado de lado bajo un baño de luz trágica
La razón había sido lógica, engulló un ensordecedor río de mudez
Descubriendo su viento ventral se podría oír el erebo detrás, solía decir Las ataduras eran de la propia muerte, ya no poder andar, ya no más el insomnio del caer
Y el vestigio dudoso en las uñas alejadas de las manos, la tortura después de la muerte Porque una tortuga danza sobre sí.
Una multitud de hormigas dibujan con su tránsito el nombre de Niti La imagen, la muerte, sólo un buitre asolando el cielo
era perfecta al huir por el abismo de sus fauces Sólo un rito por esos
Días, mi mano temblorosa descendía desde aquel otero silencioso hacia el oasis muerto en sus iris
Cuando sus pasos separados del cuerpo dejaban una oscura luz a modo de palabra
La palabra de la muerte, la palabra del cadáver, incluso su velo de piel Su verbo como por asilamiento cedía desde la ventana proveedora de razones fúnebres
El sonido del buitre ahuyentaba al alma aún dispersa, el alma cuida del cadáver Me tape los ojos ante el primer picoteo
Me tape las manos al saber que, yo también deseaba beber de aquella fuente de carne Hiena carecida, hiena de cristal platinado, bien carecida
Un cintillo rozado cruzaba sus frescos labios de cadáver Y como último acto había dibujado su propio féretro lácteo, para huir por ahí con el viento del universo
Cedida las alas por la muerte Álbum, albor, árbol que como raíces cráneos
Soprano a lo lejos, danza macabra, inconcluso el transito del cadáver Acebo sin holly, Goodfled aúlla sobre la estratosfera
Y la mano desparece con el cadáver dentro. Ya la minúscula jauría detiene la huida de todos al ocultarlos bajo tierra. Entendámoslo sólo están ocultos por estos días
Goodfled, muerde nuevamente el cadáver.



Y EN LOS CENTÍMETROS ÒSEOS DEL GRITO ÙLTIMO

Lácteo, Surge el féretro Y en el ámbar del silencio Brilla su muerte, buitre Y su color pálido también Hondo

Ya no enmudece el desierto de cristales, tala el viento
Y otra vez en la astillas del arma de kan, nácar de sus huesos Y en los roces de los proveedores de seda luz, y sobre la voz del brujo un búho

Se oculta bajo tierra, rato del joven horadando el cadáver
Detrás del nuevo sol, los ovados sedosos ven al reptil
Aún cuando la flor desata su fuego, ogro tembloroso
Ya supongo su despertar de mar, ramas y telarañas, pétrea mirada del ídolo
Y
Hecho andar bajo ello. Ya oprimía su resurrección con mis manos atadas
No pude destapar la lápida
Transparentes, pare el viento el sol
Y llega el cadáver, otra vez. Cristales de voces
Para ver si en verdad cotidianamente
Suele besar los labios abiertos del cadáver
TARDA A LA VEZ DE DESESPERAR AL OJO ALBO DE SU ENCIERRO. AGRIETA LA LÁPIDA

El abrir de tu piel muerta La ventaja de la muerte ante las fauces del antropófago
Tu vestigio dudoso cuando ya ha empezado, tu laberinto de huesos, la sal se bebe
La sangre debe, tus dientes llenos de pasos de cadáveres
Deberías considerar despertar al menor ruido, suena el hacha
La consigna era: sólo los esternones saldrán de esta necrópolis
Su muerte fue bella, atada y con un ensordecedor grito de la boca hacia dentro
Flotaba su aroma atrayendo a ciertos arácnidos hacia su tribu
Su cráneo muestra una luz parecida a su voz, y calle entonces la danza de filamentosos seres
La sangre absorbe desde su cubil de gigantes cántaros negros
Unos eslabones de cobre descansan sobre su lengua No pude entender el lenguaje de su muerte La oscuridad está despierta entre sus entrañas
Ya sus ojos visitan un largo túnel bajo el pecho de aquél
Es espontáneo su movimiento aunque muerta
Es débil ahora el paso con el trofeo mortuorio
Cede la sed de húmeros, ya pronta en visitarte.
Y su arroyo purpúreo se aviva cerca de la lava.



BAOHTONEV


Helio, nadir, albo y turbio, convergen en tu quietud de tambor
Felino volador del erebo
Prado morado sobre espinas del huido
Porque sus nudillos al brillar acaparaban la voz de aquel extraño mar
Devuelve entonces sus pasos a la tumba
Bacanal de cadáveres
Aunque exista un ave que petrificada trina la orden
de la muerte, para no ser cumplida, tan sólo a modo de acto
in sacro
Paraca es ya su mirada, incomodo el piano y el violín
y aquel saborcillo de las piedras hundidas era suyo
Apareces, desapareces, cesto lleno de brazos alejados del cuerpo
Aprendiz de degollador

Aunque ya intento unir las partes iguales
surge un monstruo en forma de árbol encallecido, seda infecta

Y no juzgo la gota Írrita de la sal de los ojos, bondad de la muerte
Un fardo, un cesto, vaivén
Consolados los granos de tierra, volcán bosteza
Aúlla, déjala hablar y gemir
Burbuja de fuego
Gozne del cadáver
Vela el viento, versa el velo
Cuando el día del planeta rojo contempla el regreso
de quien entreteje la lava
para hacer dulce el alimento de los dioses vivos




*
Félix Méndez, nació el 27 de septiembre de 1973 en un consultorio de Lurigancho - Chosica, a las 12.30m. bajo el signo de libra, elemento aire, distente, entrometido y estorbador, nada justo ya que la justicia estorba en ciertos casos. Bajo el signo del buey en el horóscopo chino. Lleve la primaria pensando en secundaria y la secundaria pensando en primaria, como todo ser inconforme y peruano, a la vez que ya empezaba mi labor como especialista en aseo de inodoros, ya que aseo 6 diarios, 30 a la semana, 120 al mes, 1440 al año y 14400 en diez años en aquella filantrópica labor, es poco es mucho, ello no importa como equilibrista de la memoria trato de no caer en lo que humanamente me da el nombre.

POEMAS DE ERIKA ALMENARA

I.

Observo faroles,
tras ellos,
el color celeste
los ampara

observo su circularidad
que
minutos después,
son tus senos
los que nunca podré acariciar,
porque a mí todavía me falta
y tú
ya tienes demasiado.




II.

Solamente hoy voy a pensar en ti,
sólo hoy,
me dejaré vencer
y
me atrapará ese sueño
que
brota del deseo
grito que en mi pecho se encoge

Sólo hoy me sentiré triste,
serás un pequeño luto,
un aborto inducido desde mi propia mente.



III.

Hoy condeno a la familia,
porque entre sus normas.
se me ha podrido un amor

condeno sus secuaces sombras,
que,
acaparan
al individuo,
implantándolo
entre los recodos
del
conformismo

hoy condeno
la puntualidad
de sus decisiones
porque se me ha podrido un amor,
un amor,
desde sus entrañas.



IV.

Una mujer se paraliza
en frente de lo conocido

una mujer calla
no mira su reflejo en el mar
piensa en la experiencia,
repasa su costo

una mujer peina su pelo
y no espera.



V.

A dónde mirar
si estos ojos andan rotos
si desclavarte, no puedo

la prohibición máxima
la distancia
Y
esta jaula
exacerbando la pulpa
de este pobre y triste animal
que aúlla tu nombre.




Lima, 1978. Traductora e intérprete (UNIFE) y estudiante de Literatura (PUCP). Ha sido publicado en la Antología de Poetas Latinoamericanos (Nuevo Ser, 2004). Aparece publicado en la antología: Generación del 2000? Muestra de poesía joven, julio 2006, editado por Círculo Abierto Editores. Espera publicar pronto el poemario El vacío Congénito. E-Mail: ealmenara25@hotmail.com

POEMAS DE ERIKA ALMENARA

I.

Observo faroles,
tras ellos,
el color celeste
los ampara

observo su circularidad
que
minutos después,
son tus senos
los que nunca podré acariciar,
porque a mí todavía me falta
y tú
ya tienes demasiado.




II.

Solamente hoy voy a pensar en ti,
sólo hoy,
me dejaré vencer
y
me atrapará ese sueño
que
brota del deseo
grito que en mi pecho se encoge

Sólo hoy me sentiré triste,
serás un pequeño luto,
un aborto inducido desde mi propia mente.



III.

Hoy condeno a la familia,
porque entre sus normas.
se me ha podrido un amor

condeno sus secuaces sombras,
que,
acaparan
al individuo,
implantándolo
entre los recodos
del
conformismo

hoy condeno
la puntualidad
de sus decisiones
porque se me ha podrido un amor,
un amor,
desde sus entrañas.



IV.

Una mujer se paraliza
en frente de lo conocido

una mujer calla
no mira su reflejo en el mar
piensa en la experiencia,
repasa su costo

una mujer peina su pelo
y no espera.



V.

A dónde mirar
si estos ojos andan rotos
si desclavarte, no puedo

la prohibición máxima
la distancia
Y
esta jaula
exacerbando la pulpa
de este pobre y triste animal
que aúlla tu nombre.




Lima, 1978. Traductora e intérprete (UNIFE) y estudiante de Literatura (PUCP). Ha sido publicado en la Antología de Poetas Latinoamericanos (Nuevo Ser, 2004). Aparece publicado en la antología: Generación del 2000? Muestra de poesía joven, julio 2006, editado por Círculo Abierto Editores. Espera publicar pronto el poemario El vacío Congénito. E-Mail: ealmenara25@hotmail.com
POEMAS DE SALOMON VALDERRAMA CRUZ


Para un amigo... la destilación de una amada cadáver en homenaje al gran pintor mexicano Rufino Tamayo:




Rosa América


¡Ay, Alonso de Ercilla...!
Antagonismo de futuro,
De profundis.
Poeta y lío.

¡Ay, Juan de Castellanos...!
Cúmulo de los signos niños,
De omnipresente.
Asustado y asesino.

¡Ay, Inca Gracilaso de la Vega...!
Rumbo de Caronte en tiranía,
Moles viriditas.
Ollantay vivo.

¡Ay, sor Juana Inés de la Cruz...!
Bestia limpia que busca en la tapada,
De refracción.
Ojo en vagina.

¡Ay, César Vallejo...!
Recipiente aviador de Pariacaca,
De hereticum.
Impura y hermosa.



Refracción

De aburrido, aun monja te desvisto:
Regatas del Sur, invencible, practico...

Elevación, maldición que me contempla
Trastocar en frágiles economías:
Masturbar bellezas, pulular poesías...
Latido, deslatido, el que me templa

Firmar, fechar muerte... oh libre perdición.
Inventar sensualidad, besar, derrotar...
Alucinaciones contar hasta matar.
Juez del arte dormirte, ajena ilusión

Como mártir del dolo... oh cosa amada.
Color, motor de la mente; quitar arte.
Oh muerte sola... vivirte y matarte
Rosa, ¡oh hermosa descorazonada!

Asentada... mirar al viajar, copular
Lacra o impura loca del estilo
Ante la no luz... de boca me destilo:
Todo prohibir para encontrar y volar...



Poema neutro (6)


Para seguir en el poder
un clásico hombre rico exclama o pregunta:
¿En cuánto tiempo nos ha creído el indio
que es inferior...
Y en cuánto tiempo nos va a creer
que es superior!

Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica debo ser...
porque hago con el Mundo, mi hueso y...
lo que quiero.

Los orines... se beben mejor
en botellas de 11 000 dólares.

Son muy pocas las universidades en el mundo
las que venden los condones...
para penetrar... en los hoteles de cinco estrellas.

Hacemos, compramos y vendemos armas
todos los años...
porque no, todos los años, hay guerra...

Belleza y verdad:
Tan igual me imagino el Paraíso, así será...
y aún mejor, su antípoda, en el Infierno.



¡Infértil?

Hacia, por donde andrógino... en todos
Mis amores amorales.

Cuando te vi no había arte, te vi. Rosa por oreja, herejía, dador de América. Como Dios lítico me atraganté, vital corsario: Necrofilia. Los palos unigénitos me desterraron escribidor de hierro. Y ahora en mañana siento escribir y verte... no ver irte. Luz escritural, Amor... que atas simiente hurtada, retroactiva, del principio en el arte. No hay principio. ¡Yo... o en Tú... o en Él... marital cuando te transformas, rosa de metal... mental, dúal miseria o inmortal del Perímetro. Dios de la basura: Reescribir geriátrico. Escribir brutalidad. Escribir futilidad. Escribir sensualidad. No escribir verdad. Banalidad no escribir simple. Venalidad. Reencarnación, origen, no escribir arte. No morir para vivir. Morir para hacer arte. Y en arte no morir... carne parida en arte. Con arte no vivir... matarte, aun después de amarte. Arte armarte. Gritando... de mental el corazón comerte. Fantasma, noche infinita... no ver arte. Viverte.



Poema en Sol...


Me pregunto si eres tú
o si realmente soy yo.
Me pregunto si algún día sabré.
No firmas la belleza que me envías,
que ya me has enterrado y
yo no he firmado el mío.
El tuyo. El dado y no nadado
por secreto u ahogado.

Soy una madera podrida de luz
que flota en la playa de un ciego.
Yo soy el ciego y no el otro,
el tuyo y no el mío,
que jamás compra,
que todo me lo está quitando un banco.
Pobre de mi culpa y de los pequeños míos.

Que la casa es una moneda extraña
en la cual me pierdo o me ahogo.
Ya no sé, mañana, viviré
en una playa con los locos,
fumando o creyendo
que soy el Dios, el vidrio.
Que me he chocanado con el vidrio,
que ya no como ni vidrio.
Que me duele no poder o no encontrar
algún equivalente, equidistante mío,
que se atreva a publicar
mi libro. Tu libro, el libre.

Que aunque quiero verme libre,
soy un libro reciclado,
que se come una botella de plástica
y aéreo sobreviviente de los:
estoy a punto de desfigurarme vivo.
Pero no quiero decir auxilio.
Soy el maquinador de Orión. Del-i-r-i-o.


Reaalidaades dee laa meente: Corazón azul


Ma loz ne us onumel dol Ceulo
Lo bruse vergun us lo ospeda qoa ma elvodu o llero
Emur enstuntos qoa an ul mor mu antourru
Purqoa locher ne duba
Purqoa meror us puci
Rozur pure morucar ul proceu
Imur pure vavorlu tude
Ameguner qoa saompru hubro en cumoanzu
Osu per dacesoun darmur can tudis mas coses ruletuves
Ma ospesu ma porru ma cutre a ma mintaño... (*)


(*) Mi luz no es animal del Cielo
La brisa virgen es la espada que me olvida y llora
Amor instantes que en el mar me entierro
Porque luchar no debo
Porque morir es poco
Rezar para merecer el precio
Amar para vivirlo todo
Imaginar que siempre habrá un comienzo
Así por decisión dormir con todas mis cosas relativas
Mi esposa mi perro mi cetro y mi montaña…


Lima, Pachacámac, Junio de 2006.
Salomón Valderrama Cruz


Salomón Valderrama Cruz nace en abril de 1979 en Chilia, Departamento de La Libertad (Perú). Realizó estudios en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y Universidad Nacional Federico Villarreal. Aparece su primer libro de poemas Encrucijada el año 2002 y, en el 2003, Anemómetro. Ha sido publicado en revistas y otros medios de difusión literaria de Perú, Argentina, Chile, Brasil, Venezuela, Colombia, Estados Unidos, México, El Salvador, España, Puerto Rico, Francia, Canadá y Alemania. Está por publicar los libros, Facción de imperdido al arte y Amórfor.