lunes, septiembre 18, 2006

EN LAS GRIETAS DE TU ESPALDA:

EN LAS GRIETAS DE TU ESPALDA

Una lectura del Poemario del Poeta Leoncio Luque

Por Ronald Castillo Florián

La poesía es la máxima expresión del yo interior, de aquel misterioso sentimiento que quiere mostrarse y sensibilizar a los demás. Ésta llega cuando menos la imaginamos, o cuando más la necesitamos.

No se trata de un simple movimiento pueril de sentarse y escribir lo que venga, sino de plasmar aquello que nos interpela ya que no puede ser contenida por más tiempo. Al igual que las lágrimas, necesitan nacer, ver la luz para reverenciar el sentido de vivir permitiendo así observar aquello que otros no pueden ver. Es por tanto un otear desde otro monte, desde otra avenida, desde otra dimensión; otear, respirar y vivir, ello es lo que motiva a sangrar en cada papel y expresar lo más puro y hermoso del mundo: la poesía.

Leer el poemario de mi amigo Leoncio, ha sido una experiencia extraordinaria, no sólo por la emotividad contenida en cada verso, sino por las innumerables verdades que ésta me fue mostrando, verdades que sirven de asideros para descubrir lo que es vivir y morir en vida cuando alguien nos deja.

Es la experiencia del ser humano que delante de la muerte queda atónito, indeciso y con innumerables preguntas, ¿sólo esto, para la ventana?/ ¿sólo esto, cubriendo la noche,/ con grandes brazadas de mástiles tu partida? Preguntas necesarias en la vida que no necesitan respuesta, pero sí formularlas ante la inexplicable desaparición de alguien que quisimos y que no tuvimos tiempo de decirle: te quiero.

La muerte es tan natural en nuestro ambiente, que a pesar de ello no logramos entender qué es o qué la motiva, la conocemos como un hecho pero la mayoría se rehúsa experimentar. Sentimos al ser que partió y su recuerdo nos visita cada noche ¿cuál es el nombre de guerrero /que adoptaste ahora / Y te acercas en mis sueños? Visita bienvenida y esperada, lo consideramos un guerrero porque batalló ante aquella niebla que insistía en desaparecerlo.

El ser humano vive de recuerdos y esperanzas, pero más aún de sueños porque éstos nos permiten evocar momentos con la persona que, ha pesar de habernos dejado, no nos abandona.

Y los hombres más valientes lloran/ Mientras los niños sólo / Van al cielo; verdad existencial, porque para la muerte no hay rodillas que impidan su visita, llega, se apodera y se marcha. Ese es el destino. Cruel para algunos, bendito para otros. Es en esa circunstancia cuando sentimos que La tarde se incinera,/ La noche se calma SIEMPRE, y en ese murmullo nocturno desciframos que no hay marcha atrás para aquel proceso, que tiene que ser vivido y aceptado, que forma parte de nuestra condición mortal y por lo tanto debe remitirnos a una búsqueda conciente de su aceptación, no como un hecho circunstancial, sí como un paso importante para seguir viviendo en plenitud en "ese algo" que nos espera. Por ello la muerte, así como lo expresa nuestro poeta, no es sólo ese concepto, es más, mucho más, es un grabado para siempre en las retina, en la memoria, en el universo, tanto así que cada adiós deja una marca indeleble en el alma, El día en que te cubría... Las cenizas/ La muerte grabó en la roca/ Tu nombre, Martín. Es interesante, que a pesar de experimentar distintas muertes a lo largo de nuestra vida, a pesar de ser concientes de ello, a pesar de entenderlo, siempre nos queda ese granito de desconsuelo y de lucha en contra de lo inevitable. Siempre hemos sido así y siempre lo seremos. Nunca nos faltan los famosos "y si hubiese hecho esto, y si hubiese hecho aquello", palabras presentes ante la vivencia de un acontecimiento, y el poeta, en toda manifestación de humanidad no deja de decirlo, a pesar de haber leído versos donde la muerte era aceptada, Si hubieras aprendido/ El útil manejo de la espada,/ Estarías vivo, al fin y al cabo formulas efímeras porque hasta al más diestro le llega el tiempo de la derrota, hasta al más ser humano le toca morir. Hasta a la más hermosa flor le toca sufrir.

Después de vivir ese largo proceso de duelo y melancolía, llega la aceptación, pues lo inevitable es así. Y es donde nos vamos dando cuenta que aquella experiencia nos abre un camino nuevo, nos da enseñanzas jamás antes recibidas, nos ilustra el concepto de nuestra propia vida, sobre todo nos prepara para aquello que un día, queramos o no, vamos a asumir en carne propia. Pero aquella enseñanza nos ubica en otro lado del mundo, nos eleva y nos permite vislumbrar nuevas emociones, nos cambia el cristal ocular para permitirnos mirar con nuevas perspectivas la vida; enseñanza dolorosa pero que es una paso imprescindible para el ser humano, lección que jamás imaginamos tener pero que se hace importante cuando la vivimos. Es por ello que un adiós no es un adiós, la muerte no es la muerte, la ausencia no es ausencia, es en esos momentos que todo ello se hace compañía, aquel ser mortal que nos ha dejado se convierte desde ese momento en bendición de cada paso, en manifestación de alegría, a pesar de habernos robado lágrimas, se vuelve ave que nos permitir surcar nuevos cielos y que nos lleva a tierras extrañas para decir que Desde un monte,/ observo las estrellas,/ Desde donde puede perdonar/ A los hombres, siempre. Duele aprender, pero aquella enseñanza nos bendice y permite bendecir a todos; porque todos, un día, estaremos en la misma situación. Y cuando nosotros mismos, por esas experiencias hayamos entendido lo frágil que es la existencia, y aprendido lo bello que es morir-vivir, podremos decir como Martín, en el lecho de nuestra bendición: Siento que la muerte ha sido/ Justa conmigo.

En las grietas de tu espalda es más que un poemario, siento que es el espejo principal del la vida, donde al vernos reflejados percibimos ese crepúsculo otoñal de la humanidad, donde el dolor no es ajeno, que nos introduce a un nuevo concepto de vida. Sólo que a veces no tenemos tiempo de manifestar nuestros sentimientos o no lo creemos necesario porque pensamos que somos eternos. Leoncio Luque nos muestra los derroteros de la existencia, nos enseña lo doloroso que es escribir con una pena, nos encamina ante ese amor que no ha sido manifiesto y que por necesidad del corazón debemos pronunciar para que después no sea tarde, que el adiós es hasta luego; y una vez en el eterno, al volver a encontrar la miradas, reconociendo al que estaba lejos, entendamos que la lección está aprendida y que antes de marcharse nos dijo: así es como tú podrás reconocer mi cuerpo*



*Verso final del poemario, donde ha sido cambiado: así, es como los hombres/ podrían reconocer mi cuerpo.

domingo, agosto 27, 2006

DE KATERBA Y SU KATERBIANO: EL POETA LEONCIO LUQUE

* Ronald Castillo

La poesía se emplea para aplacar las tormentas del alma, redimir a la persona y llenar el corazón de sentimientos. Puede, en dosis bien servidas, alimentar el espíritu, asustar o llamar a la soledad o bien alejar una tristeza.
Es el arte de revelar las cosas, mostrar mediante la palabra su auténtico significado. Es por tanto un develar, un mostrar lo oculto, llevarlo a la Luz. De esta forma, el concepto Poesía, que no es mero concepto sino más que eso, no se restringe al verso, tampoco a la rima, ni su fin es ser objeto de los perversos análisis lingüísticos.
Por ello que ofrecemos esta entrevista al insigne poeta Leoncio Luque Ccota integrante y fundador del Grupo Noble Katerba. Se realizó en su centro de labor, la Biblioteca Municipal "Ciro Alegría" del Municipio de San Luis, pudiendo decirse que es su Biblioteca personal. Es también el lugar donde, desde hace buen tiempo, él y los amigos de Noble Katerba se reúnen. Tales como Iván Segura que hace meses llegó de Francia, o el mismo Rodrigo Manrique, que se encuentra en Argentina, Gonzalo Málaga, Manuel Cadenas, Roxana Crisologo, Pedro Perales o Johnny Barbieri.
A Leoncio Luque lo conocí este año 2006 cuando comenzamos los estudios de maestría en la UNE “Enrique Guzmán y Valle” en la mención Didáctica de la Comunicación. Autor de los poemarios: Identidad de las Imágenes (1996), En las grietas de tu espalda (2001) y Crónicas de Narciso (2005), todas con el sello de Ediciones Noble Katerba además de ser integrante y colaborador de la revista de poesía “Poemas para Kemar”. Éste Katerbiano, excelente poeta y buen amigo tuvo la gentileza de concedernos la siguiente entrevista:


CONOCIENDO A NOBLE KATERBA

1.- Leoncio, sabemos que Noble Katerba fue un grupo importante en la poesía peruana de los noventa, ¿Qué motivó su fundación?

L.L. Fue la coyuntura, es decir la necesidad imperiosa de entregar la experiencia que habíamos acumulado durante años con la escritura. En ese momento, creímos que era hora de dar a conocer nuestro trabajo fuera de Villarreal. Ya que la Universidad como espacio era en sí sofocante1 y también, porque había culminado una etapa poética así como el cese nuestros estudios académicos. Por estas razones las reuniones, que al principio fueron en la Universidad después se dieron fuera de ella, ya sea en la calle, en casa de un integrante, en la Av. Colmena, en la cabina de Informatodo de Wilber Castillo, u otro lugar como el Monasterio, que estaba detrás de la Universidad.
Además Noble Katerba fue la extensión de grupos naturales que existían en la universidad, y que por cuestiones de compatibilidad estética, democrática y amical se unieron, no en una sola etapa, sino en dos espacios de encuentro, hasta consolidarse. En ese entonces éramos catorce los integrantes.

2.- ¿Qué propuestas fueron las que ofrecieron a nuestra literatura?
L.L. La propuesta básica era de redimir la poesía para sus fueros, idea que no se dijo explícitamente y que se manifestaba en la falta de interés de participar en las actividades de promoción que se daba en los noventa; pero que igualmente fuimos envueltos por esta ola que se dio masivamente en Lima2.
Lo nuestro no fue hacer manifiestos, ya que al final éstas la constituyen sólo palabras vacías, si no el de apostar por la poesía y escribirla, y eso es lo que hicimos, pero esta actitud se percibió en los demás como indiferencia a nuestro entorno social, cosa que no fue así, ya que cada uno cumplió un rol en el lugar donde se encontraba. Por ejemplo yo estuve participando activamente en el sindicalismo de los noventa, Manuel Cadenas se comprometió a dar su punto de vista a través de los medios de comunicación, igual, Alan Morales, Roxana, Johnny, Iván, Pedro y Gonzalo, todos y cada uno de nosotros.
No hay otra propuesta en sí más que poético. Repito, no había una propuesta ideológica de grupo; con esto no quiero decir que los integrantes no lo tenían, existió. En lo poético cada uno ya venía con una propuesta personal, que luego fue influenciándose uno a través del otro, gracias a las lecturas compartidas que realizábamos, en homenaje a ciertos escritores de nuestro interés, que se daban en forma cerrada. Todos teníamos un estilo diferente, que hacia posible escuchar uno al otro.
En la agrupación, no había un canon que respetar, ni opiniones que vetar, por eso, en el grupo hubo una actitud de propuesta democrática y holística, de totalidad idealista, donde se respetaba el proceso de evolución creadora, su comprensión de la naturaleza con el contexto y con el mundo.

3.- ¿Cuál fue la actitud de Noble Katerba, después de la caída de Muro de Berlín, ya que esto se dio en esos tiempos y qué sentimiento experimentaste con aquella realidad?
L.L. Después de la caída del Muro de Berlín y con la aparición de otros paradigmas a partir de los noventa, se percibió al mundo en términos de relación e integración, donde había la necesidad de resemantizar nuestra experiencia en dimensiones cognitivas, social, emocional, estético y espiritual, con una perspectiva multidimensional, e ir a un camino a lo kósmico, no excluyente sino incluyente.
Pero que no se dio porque hay una hegemonía excluyente de países occidentales, que nos lleva más a un resentimiento global de pobres contra los ricos y de los ricos quitando a los pobres lo poco que tienen.
En la sociedad peruana, de ese entonces, había una crisis de percepción y abandono de no poder entender la realidad, después de vivir toda una década violenta. Y por eso, fue la propuesta del Alan Morales de resemantizar la realidad, cambiar los conceptos gastados, para empezar de nuevo, ya que éstas ya no nos decía nada.
Por ejemplo, muy pocos perciben que es la democracia en sí, y es así que un 50% de peruanos no entienden, por ejemplo ¿de qué sirve la democracia en sí, en forma práctica y palpable, en estos tiempos cuando hay más pobreza, para los oprimidos y los marginados que no están en esta globalización de desarraigo?
Los pobres perciben que la globalización no es otra cosa que capitalismo disfrazado con la palabra bonita que se supone es integración, cuando vemos lo contrario: desintegración.
Y no sé si esto se proyecta en nuestra poesía, como tampoco tendría que proyectarse.


4.-¿Cuál es la relación de amistad que hay entre el grupo, qué hace posible que se mantenga tan largo tiempo, pues sabemos que los grupos se desintegran después de cumplido un pretexto?
LL.- De hecho nuestra amistad, es algo singular. Por ejemplo con Johnny Barbieri, Manuel Cadenas, Alan Morales, José Gamboa, Rodrigo Manrique y Valentín Parco López, con todos ellos nos une la amistad que se cimentó desde las aulas de la universidad(1986). De ahí, que formamos actividades conjuntas como la publicación de la plaqueta Estro, que fue el órgano, de difusión del grupo de poetas de Neo Babel. Y no solamente eso, sino que además, se publicó poemas, cuentos de otros escritores y promociones posteriores al nuestro, como es el caso de Nelson Ramírez Caicedo.
Las actividades en ese entonces eran permanentes y esto hizo posible que se formaran grupos como Estigma(1988), integrado por Rodrigo Manrique, Alan Morales y Manuel Cadenas Mujica, con su plaqueta "Cresta de Murelio". Y no podríamos olvidar a Pedro Perales vaso comunicante, solitario, director de revista cultural “Sirka”, que se acercó a nosotros para compartir su experiencia de “VOY MYA” un grupo anterior a todas.
Y por último, la aparición de “Mural” a finales de los ochenta, (1989) integrado por Roxana Crisólogo, Iván Segura, Armando Agüero, Teddy Panitz, Raquel Alvarez, Gonzalo Málaga y Milagros Lazo, que se habían conocido en la facultad de Derecho.
Prácticamente cada grupo venía nucleado por una amistad de años, que luego se proyectaría en Noble Katerba.
A partir del 90 hasta 94 - 95, los encuentros eran permanentes y a partir del 96 a la fecha en formas más espaciadas, donde cada uno ha generado su espacio poético y personal; pero que también ha sido motivo de actividades conjuntas cada cierto tiempo, de reuniones y presentaciones como grupo, más allá de nuestras opiniones encontradas.

5.- ¿Cuál es la evaluación que hace de Noble Katerba, como grupo, en estos dieciséis años?
L.L. La evaluación es, creo, los diecisiete libros que han salido publicado en estos años, sin recurrir al padrinazgo, la patería de automarquetearse y reventarse cohetes entre amigos, como se ha venido realizando en estos tiempos. Creo que Noble Katerba como espacio de encuentro de jóvenes poetas de los noventa ya cumplió su ciclo. Que faltaron muchas cosas por hacer y decir en su momento no hay duda, pero el tiempo nos ganó. Lo que puedo asegurar es que hay muchos poemarios, cuentos y novelas por publicar, soy testigo de ello y espero salgan pronto a la luz, o poco a poco los siguientes libros que he leído por fragmentos y completos de Manuel Cadenas: “Patio de Bestia” (novela), “Palabra sobre Palabra”, “Ojos del iluminado”, y “Viaje de Abraham” ( poemas); que espero publique pronto, aunque Manuel, piense que eso no es lo más importante. Pero que sí lo es, y que no sea un egoísta con su poesía.
Roxana Crisólogo acaba de publicar un excelente poemario, en la Feria de Libro de Lima, “Ludy D”, que he tenido oportunidad de leer y que es excelente, Pedro Perales que se viene con su “Máscara de jade” y de Iván Segura que de Francia, me envió dos poemarios “Teoría de la Vibraciones” y “Conjuntos (in) orgánicos”. Y de Johnny Barbieri y Gonzalo Málaga que vienen trabajando silenciosamente.
Podría decir lo mismo, de Rodrigo Manrique que está en Argentina, quien tiene pensado publicar un poemario; y otros poetas de Noble Katerba, que están dispersos por el mundo y aquí en el Perú. Como vemos hay trabajo por editar, tal vez no como grupo, sino en forma personal, pero que igual lo asumimos.

La evaluación, es que al final del camino nos conocemos poco a poco, como personas y que la amistad está por encima de todo, y es en este camino también donde quedan pocas huellas reconocibles que nos llena de nostalgia. Pero al final quedamos lo que somos y los que fuimos para seguir caminando por la escritura; ya que muchos son los llamados por la poesía y poco los poetas que llegan a balbucear en este camino que se endurece cada vez que pasan los años.





CONOCIENDO AL POETA


6.- ¿Cómo se inició el poeta Luque en esta aventura poética?
L.L.- Primero empecé a dibujar y pintar antes que escribir poesía. Un profesor apellidado Mandujano me motivó a exponer los trabajos que realizábamos en la secundaria. Mi excursión en la poesía fue posterior, por influencia de un profesor de literatura y otro de historia que había publicado libros de poesía, y es, partir de entonces que comencé a frecuentar a la poesía. Fue un aprendizaje rápido en el que traté de leer todo lo que fue posible y a mi alcance. Los únicos halagos que recibía eran las sonrisas del profesor aprobando mis poemas.
Los primeros poemas fueron de corte social y lírico. Mis lecturas fueron indistintas, ya sea de Bécquer, Amado Nervo, Mariano Melgar, Chocano y Valdelomar. Hasta a Martín Adán y sus sonetos tan difíciles para mí, en ese momento; y fue luego extendiéndome hasta Javier Heraud, Alejandro Romualdo, Washington Delgado, Manuel Scorza, Gonzalo Rosé y Sebastián Salazar Bondy con su poema Todo esto es mi país.
Mis lecturas en sí empezaron por obligación, con novelas y cuentos, que leía por encargo de mi hermana Lidia que aún estudiaba la secundaria, pero que gustoso leía por ella, para analizar y realizar el resumen. Después mi lectura fue ampliándose e incrementándose con poemas de conflictos sociales, lo cual, me obligó a investigar y a leer a los poetas del grupo del 1° de Mayo y por ende, todo lo que fuera la llamada poesía social y la poesía anarco sindicalista de los veinte.
Ya estando en la Universidad descubrí al César Vallejo completo, a César Moro, Jorge Eduardo Eielson, Oquendo de Amat, Westphalen, Blanca Varela entre los poetas peruanos de distintos lenguajes.

7.- Cuando publicas “Por la identidad de las imágenes” hasta qué punto te habías distanciado de los poetas que mencionas y por qué la aventura poética de sacralizar la poesía.
L.L - Cuando publico este poemario ya había renunciado a defenderme de las influencias, para perderme en la poesía y sus consecuencias; para entonces había leído a Cátulo, Omar Kayyam, César Aime, Horacio, Li Po, y todo cuanto poeta se me había cruzado en el camino Baudelaire, Verlaine Saint Jhon Perse, Rainer María Rilke, los poetas románticos ingleses, a Allen Gingsber, Henry Miller, Pablo Neruda, Vicente Alexaindre, Vicente Huidobro, Garcia Lorca, Octavio Paz, Borges, Carl Sandburg, Kavafis, Rimbaud entre otros y de los peruanos a Jorge Eduardo Eielson, Juan Ojeda, y César Moro, Westphalen, y lo poetas del sesenta para adelante que es mucho. No reparé en la influencia; y este poemario, es producto de esas lecturas y de mi visión de la poesía, como sagrado, que se pierde en las imágenes y en la vida misma.


8.- ¿En qué se diferencia tu primer libro con el segundo?

L.L. El primer libro fue una experiencia de influencia y de mi contacto con la poesía universal, la búsqueda de una poesía más poética que de postura, ya que se había perdido en los 70 y 80, que no me decía nada, que no significaba nada en relación con mi experiencia y por eso mi poesía; Por la identidad de las imágenes(1996) es de alguna manera desideologizante, ya que había una carga vital, de recuperar ese espacio sagrado para la poesía. A pesar de mi participación en el sindicalismo.
En cuanto al segundo libro, este libro es un libro de mea culpa, de esa falta diálogo que no tuve, a pesar de tener oportunidad de hacerlo, pero que no hice, pensando que la vida era eterna y vasta. Es un libro de elegía a Martín, un hermano que se fue rápido y sin decir nada, cuando yo esperaba decirle algo que no pude hacer.
Cada libro tiene una carga emotiva muy propia, arrastran su propia vitalidad. El primero refleja la sacralización de la poesía, respeto a la palabra, una influencia marcada por la lectura surrealista, donde la libertad sólo se alcanza con la poesía. Y el segundo En las grietas de tu espalda, es una elegía; y el tercero Crónicas de Narciso, es una crónica en sí de recuerdos poetizadas, a partir de mi experiencia con el contexto social, que viene de los años 89 hasta los 95. Son Crónicas precisamente porque testifican, "examinan la costumbre / de tomar café en silencio", porque corren por los pasadizos de la memoria y palpan con excitada angustia que "Duele lo inevitable". Diría Manuel Cadenas de este libro, cuando hace la presentación.

9.- ¿Con cual de los poemarios te quedas, si es que priorizas, por orden de experiencia?

L.L. -Con mi primer libro “Por la identidad de las imágenes”, a pesar que todo libro es producto de un duro trabajo y esfuerzo; donde convergen todas las energías cósmicas; ya que hay mitos que se mueven detrás de cada libro.

10.- ¿Tus lecturas de cabecera?

L.L. Son muchos, pero podría señalar algunos inseparables en el camino como: Cátulo, Rainer María Rilke, Jhon Saint Perse, Juan Ojeda, César Moro, Julio Cortázar, Eielson, Arthur Rimbaud, Allen Ginsberg, Henry Miller y algunos más que por omisión no se me viene a la memoria. Pero a los que siempre invito a que me visiten cuando estoy en sequía poética.

11.- ¿Con poemarios de quiénes te quedas y qué autores son de tú preferencia?
L.L -Con muchos, pero en especial Elegías a Duinos de Rainer María Rilke y Anábases de Saint John Perse, y además de Juan Ojeda, El arte de navegar Aleixandre, Eielson, Westphalen y el infaltable César Moro.

12.- ¿Palabras finales?

L.L. Para mí Noble Katerba fue un espacio poético de una diversidad singular, que me permitió alimentarme y asumir una actitud crítica con mi propio texto; que me ha permitido experimentar y encontrar una poesía sin fronteras, universal.





Ronald Castillo.

lunes, agosto 21, 2006

POEMAS DE RENZO PUGLIESI

Canción del alba



El alba
Es una vieja calva
Que va por la calle
Comiendo malvas

El cielo
Se pone melo-
Coton-chompon-hielo

El alba
Vieja calva
No se quita nunca
La bufanda
Y sin banda
Anda que anda
y nadie de nadie la salva

Vieja
Vieja
Vieja
Con tus quejas de requete
-de frio frio pio pio
anda a gritar al cielo…

Vieja
Vieja
Vieja
Con tus gruños de refumflum
Chio chio chio
Anda a lavar el cielo.





Canción Amarilla


Amarillo
Rillo rillo
Color-chillo-cochinillo (bis)

El pato
Es un gato sin bigotes
Amarillo

Amarillo
Rillo rillo
Color-chillo-cochinillo (bis)

El gato
Es un queso
Sin aderezo
Amarillo

Amarillo
Rillo rillo
Color-chillo-cochinillo (bis)

El queso
Es un sol salado
Amarillo

Amarillo
Rillo rillo
Color-chillo-cochinillo (bis)






Estofado de plumas




una Pluma de sol
y una Pluma de niña sol
y una Pluma de niña pluma
y una Pluma con rocoto relleno
y una Pluma con salsa de palta y queso
y una Pluma de ganso con sabor a naranja
y una Pluma de miradas desviadas
son necesarias para cocinar
un Estofado de plumas…




Es justo y necesario

Es necesario
Doblar la esquina
En cuatro lados o en un cubo

Es justo
Aumentarle el azul y el plateado
A los semáforos
y a las minifaldas

Es justo y necesario
Avanzar
Sin detenerse
Sin mirar a nadie
Agarrar al primer
Transeúnte desprevenido
Y forzarlo
A que dibuje
Un conejo
En sus parpados
Y pintar con colores fucsias
Sus medias




Galaxia y ataraxia




2,000,000,000,000,000 años luz nos separan de la galaxia mas cercana.
2,000,000,000,000,000 palabras me acercan a Ana.




Aviso de servicio publico.



Se le avisa el señor Jiménez, que no se admiten iguanas en los aviones…
Se le aconseja al señor Girondo que no escupa aviones de papel al piso…
Se le recomienda al señor Jimerondo que deje de imitar a un ornitorrinco en celo...

Se les suplica al señor Jiménez, Girondo y Jimerondo y a los lectores de este anuncio que sigan estas indicaciones al pie de la letra.




Contrafacta

Se le avisa al señor Iguana que no se admiten Jiménez en los aviones.
Se le aconseja a los aviones de papel que no escupan señores Girondo al piso.
Se le recomienda al ornitorrinco en celo que no se deje imitar por el señor Jimerondo.

Se le suplica al pie de la letra que no siga las indicaciones de Jiménez, Girondo, Jimerondo ni de los lectores de este anuncio.




Canción del sombrero-obrero


Tengo un sombrero
De hierro
Y otro mas librero
Que salio de un madero

Tengo un sombrero
Con manos de obrero
Y otro mas con sal en los dedos

Tengo tambien un sombrero
Sombrerero
Sin sombra
ni Sambunga
Ni salamero

Tengo en fin mil sombreros
Soy sombrerero
Llevo palabras al sombrero
Y sombra a la palabra





Vendo




Vendo
Miel para los labios
Sonrisas para los ojos
Ojos para los latidos
Latidos para los amantes
Amantes para los gatos
Gatos para los sillones
Y Sillones para los dormilones
Comilones con sueño
y sin jamones




Universo pintado de amarillo.


Una hipopótamo
Se pinto de amarillo
La barriga


Una jirafa
Se durmió soñando
Con una pulga cornuda.

La pulga saltaba sobre la barriga del hipopótamo.
La jirafa dormía aun



Sueño enlatado.



Compre un par de tomates, me prepare un par de huevos fritos con ensalada rusa, y después fui al refrigerador para ver si seguían con vida de amiba o sin migas, mis sueños enlatados.




Renzo Pugliesi. Nació en Lima, 1980. Antropólogo (PUCP). Acaba de publicar su primer libros El Club de la Jirafa. Aparece publicado en la antología: Generación del 2000? Muestra de poesía joven, julio 2006, editado por Círculo Abierto Editores. E-mail: jirafazul@gmail.com

POEMAS DE JOSEFINA JIMÉNEZ

Tampoco tiene título


He conocido mi cuerpo...
por la necesidad de saberme yo
Me he vuelto a desnudar frente a un espejo
con ojos expectantes
y sin querer tomarlo en cuenta
llegan a intimidar hasta el nervio más profundo.

Me he vuelto a ver, y aún tengo ganas de conocerme
de respirarme un poco más de vida
de saber que mi sentido del tacto es lento,
pero no inservible.

Has vuelto a verme y aún no lo asimilo
mi redondez no me deja comprenderlo todavía
pues creo que he perdido todas mis batallas
desde hace 5 años,
preso el placer de quitarse las riendas
quedó el pudor con calidad de detenido,
la razón con prisión domiciliaria
y el deseo, condenado a cadena perpetua.




La entrañable criatura de la foto


Tiene la misma sonrisa todos los días,
Congelada pieza de museo,
siempre inocente…soy un resto de su reflejo aparentemente sano y feliz.

Esa niña,
Detesta el olor a nicotina… al que me hiciste adicta
Y camina más a prisa, dejándome sin aire.

Esa niña,
Aún ama al chico de ojos preciosos que cantaba a la salida de la escuela, pues no entiende que ahora es un hombre y se acuesta con cada puta dominicana.

Esa niña,
Me reclama –entre otras cosas- por haber sacado a las muñecas de la habitación…
“No las necesito, pequeña”. Me miran como culpándome…

Esa niña,
Se fue entre las piernas de una bestia…esa niña quisiera volver a mi.





…

A Ludovico el sexo no la hizo más hombre,
Ni más niña
A Ludovico el sexo la hizo cobarde
Mujer mínima, incapaz de ver la luz.

A Ludovico lo hicieron vestirse de luto,
para ser quien conteste las llamadas a las tres de la mañana
y sepa dar las malas noticias.

Pero él, hizo que duerma a su lado:
(no cerca, mejor más lejos)

“Escucharé tu respiración tan cerca del auricular”

Yo escucharé tu muerte cerca del gatillo, para no colgar


Sin embargo, sigue levantando con obsesivo temor el auricular,
Por si algún milagro inesperado llama preguntando por ella,
provocándole ansiedad e insomnio durante la madrugada,
mientras él aguanta callado en la puerta
sin oír los desesperados gritos de su almohada,
sin inmutarse tras la muda lágrima
que hizo pálidas y tristes a sus muñequitas.
Por eso se han llenado de polvo y telarañas,
para alejarse de ella…
Y no permitir que su mano sucia y desvirgada las toque.

Ludovico calza zapatos de bronce
Sus pasos son pesados, sus huellas, profundas,
Frías y duras como sus balbuceos,
Tan poco afeminados, como sus golpes en la cara.

Ludovico ya vivió, no cambiará más
Es un marica que se enamoró de un sucio varón de esquina.
No cambiará más
Así le jures que llenarás con colores su cielito gris






Un día azul y rojo

(normal 1)


Te miro
con mis ojos de pescado sin agallas
húmedos, hundidos


(((((Más húmedos)))))

pensando que tu cama
es un país sin retorno.
En el que dormiré lunes
y despertaré domingo


(((((Eternamente)))))

busco la cura para la distimia,
para mi histeria temporal,
para mi alergia a la humedad.

Evito el cansancio y la jodida impaciencia
en días rojos


(((((Sácame de la desidia)))))

y construiré

un hogar para el niño celeste,
una cálida habitación uterina
en la que hibernará por más de nueve meses…
mientras lo seguimos pensando,
mientras lo seguimos intentando.






Gris


Sólo conozco la lluvia de Lima
pobre lágrima raquítica de cielo gris.
Sólo conozco sus avenidas concurridas,
sus tardes congestionadas,
madrugadas solemnes y vacías.

Sólo conozco la lluvia de Lima
amarillenta y sucia
sus bares tristes,
sus gatos locos,
sus vates locos.

Sólo te conozco
te conozco

Sólo conozco la lluvia de Lima
su sonrisa austera
tu sonrisa amplia y lejana
mis ojos vidriosos y expectantes
que esperan verte bajo este cielo gris.



Duéleme

Duéleme en los ojos
que ya no pueden verte
en los labios áridos
en la sequía incompasiva de mis días

Duéleme en la conciencia tardía
en la marca de tu cuerpo estampado en mi sábana
en mis amaneceres
pero sobre todo durante las noches vacías

D é j a m e
tu recuerdo cuando lo necesite
D u é l e m e
cuando tu recuerdo me persiga

Duéleme en la fatiga diaria
en las luces de neón
en las fotos y las películas
en las cartas destinadas al ocaso


D u é l e m e


en el perfecto silencio de la espera
en mi cotidiana apatía
en tus dedos largos
y mi nariz respirándote lejano



Un día, mi príncipe vendrá
(Pieza de jazz de Miles Davis)

Sucede que a veces olvido el lenguaje
y nos sentimos como bichos, perdidos en el mundo.

¿Sabias que las palabras se extraviaron, y sólo puedo escuchar las oberturas invernales?
que nunca pasa el tiempo,
y todo es aceptado tal y como viene
y que también me gustan las ventanas,
por las que puedo ver más allá de las lunas.

¿Sabías que en la estancia de los muebles rojos se contornea la soledad?
que las sillas no solamente son para sentarse y esperar,
que los murmullos son tan sordos como el silencio.

¿Sabias que el mono era un hombre, que María Magdalena nunca fue virgen?
¿Qué el 98% de lo que digo, nunca tiene sentido?
que nunca recuerdo las cosas
y también que el olvido,
trasciende las barreras del espacio.

Sucede que los sueños, son reflejos inconscientes del deseo.
Sucede que la noche, cae como una suave seda sobre mi espalda
y que mientras duermo…
aún estás.







Para ella, que nunca existió



Esta noche, quise hacer un viaje bizarro en un barco de papel,
que me llevara hasta tu habitación,
oh mi niña,
quise darte un sueño remoto pero no imposible.

Sabes que he dejado tu secreto bajo mis manos,
Ahí estará a buen resguardo
Como tu corazoncito roto y mis lágrimas heladas
Nos dejaron llagas, nos dejaron sangre
pero tu piel estará libre del olvido,
estará libre de todo lo que me toco el alma.

Nos han dado tan larga vida, mi niña,
Que nos olvidamos del tiempo
Y se nos hizo corto
Dime si recuerdas ¿cuándo comencé a perder la memoria?

Hemos visto un cielo desconocido
Y una noche generosa,
Mi preciosa.
Hemos visto un tibio manto de luces
Una vida que comienza y termina
Una cuna vacía
Oh niña, tenemos sueños eternos los domingos





Mamá Vera


Oh! Santa madre Vera Drake,
Tus devotos te estamos eternamente agradecidos,
Patrona de los no natos,
De las muchachas desamparadas,
De los jovencitos inexperimentados y calenturientos.

Oh, Santa madre! Vera Drake,
Tus devotos estaremos eternamente agradecidos.
Sí, cuidaste de tu madre y cuidaste del vecino
Y por ver feliz a tu niña, hasta alcahueta te volviste.
Por eso y mucho más…que tus buenas obras pervivan
Para que en nuestra memoria,
Reines como en la cárcel, como en el cielo.

Oh, Santa madre! Vera Drake
Nosotras, tus fieles muchachas,
Seguiremos pidiendo tu canonización
Y sabremos que tu cetro
Será la justicia,
La jeringa que usaste para librarnos de la responsabilidad.




*Josefina Jiménez, nació en Lima, 1984. Estudiante de Historia del Arte (UNMSM) y promotora cultural. Directora de Cultural Moiras. Colaboradora de la revista Sobreletras. Ha sido publicado en revistas tales como El Hablador, Jinete de la Tortuga, Lapsus, tec. Tiene un libro inédito Casa de muñeca. Aparece publicado en la antología: Generación del 2000? Muestra de poesía joven, julio 2006, editado por Círculo Abierto Editores. E-mail: josefinajp@gmail.com

POEMAS DE PABLO SALAZAR CALDERON

La palabra “nadie”


Es una bola de piel


Cubierta de pelos y cálidos temores


Un mundo con los huesos rotos

Un silencio lila que se recupera


Sin la boca abierta por donde gritar “mátame”


Es vivir en el aire


Saboreando un trago negro y salado



Es la bola que aplasta mi sonrisa


Enroscada hacia su distorsión


Al contacto con un tibio rencor rodante


Pidiendo tiempo


A lo que rechina diciendo que no.









Tus tacos se incrustan en mi cabeza

(Los gatos enfermos pelean en esas uñas cansadas)

Tú arena abandonada en esta huella negra Raspa (Da frío)

Tu cicatriz esta más débil que antes Nausea compacta

Toda la atención del terror

Encaramándose a un borde maloliente

Al pucho quemado sin esta boca Sobre los rieles

La sal sucia bolas blancas en silencio

(Como la nieve)










ALTAR

Las ratas juntan la arena de mi playa. Forman un cerrito negro con mis verdades.




La cojera del niño

Alborota estremecimientos deliciosos



Saborea en la mandíbula rota

El chillido negro


Ingresa por la parte rota del papel más frío

Hacia el interior de una pequeña almohada la cual estruja



Los nervios en mis nudillos endurecen ese mundo hasta partirlo

Sólo queda su polvo imposible



Y mis ojos asombrados.





Pablo Salazar Calderón, Paris 1978. Estudio cursos de historia en la Pontificia Universidad Católica de Quito y Humanidades en la Universidad jesuita Antonio Ruiz de Montoya. Ahora se encuentra terminando sus estudios de Literatura Hispánica en la Pontificia Universidad Catolica del Perú. Seleccionado en la antología Generación del 2000? del grupo Claroscuro. Actualmente tiene un poemario en preparación.

POEMAS DE FÉLIX MÉNDEZ

InhivitadoCADAHÁVER
(POEMAS PARA VELORIOS EXACERBADOS)
--Del Ex Félix Méndez--





UNO


SOMETIDO A LA LUZ DEL QUICIO QUE DA LA LÁPIDA AL PROFANARSE…

Los proveedores de seda púrpura Los hacedores de silencio dentro de huesos El paso entre brazos separados del cuerpo
El cuerpo oyendo el eco mortuorio del futuro inverso en el desdén de la muerte
Mientras el erebo hacìa de su pedido, deber de cadáveres Porque mientras alguien tejía un fardo otro huía flotando sobre aquel féretro lácteo
Porque el animal ajeno a la tierra hoza tus entrañas La donación de almas había concluido Cedía el astro con su luz, la sal cubría su cuerpo
Dipsomanía de antropófagos Un hipocampo surgía de sus orbitas, para aovar en tu boca de profanador
Ha entendido desde dentro que, sus uñas rasgan el cielo cadmio de sus propios muertos tesoro de muerte
Porque la muerte acarrea con su canto un sinnúmero de notas difíciles de percibir en vida, rea de muertos
Abrazada dentro de tejidos toca un objeto inmaterial, antimonio Su hirsuto cabello, sirve como cosquilleo para viejos duendes, frivolidad entre los muertos
Su axis apunta hacia el cierzo descansado de su madre Ha girado sus restos. Se prepara a separar cierto hueso no dejado de contar
Hasta es que es descubierto por la mirada del propio cadáver Arranca sus lóbulos, las iris saltan, lo hirsuto en ella enreda sus filamentosas manos.
Ha descansado, grita, ha sido tortuoso el encierro, la libertad en partes separadas La oración es movimiento, la danza de huida con resto quebrado
Ocultos soles persiguen a los azores y búhos, mientras los cuervos son engullidos por dispersos cadáveres, sazón de muerte, razón de las almas, equívocas y voraces
Inequívoco es el altar de la huida El jadeo pronuncia nombres dejados de lado sobre las lápidas.
Persiste el intento del búho El eslabón es engullido, la fuerza propia del ese Cesa el sonido, entre líneas se han ocultado los fardos Sepulcral.
El silencio y el profanador Repite lo del inicio, proveedores de seda Terminemos con un silencio desolador, descansemos
Decantemos el sueño, la danza y el despertar del muerto.
Porque es el insomnio del andar sobre la necrópolis.



LA SENSACIÓN DADA AL MORDER EL CADÁVER

El símbolo fresco. El muslo del cadáver salado Hallado de lado bajo un baño de luz trágica
La razón había sido lógica, engulló un ensordecedor río de mudez
Descubriendo su viento ventral se podría oír el erebo detrás, solía decir Las ataduras eran de la propia muerte, ya no poder andar, ya no más el insomnio del caer
Y el vestigio dudoso en las uñas alejadas de las manos, la tortura después de la muerte Porque una tortuga danza sobre sí.
Una multitud de hormigas dibujan con su tránsito el nombre de Niti La imagen, la muerte, sólo un buitre asolando el cielo
era perfecta al huir por el abismo de sus fauces Sólo un rito por esos
Días, mi mano temblorosa descendía desde aquel otero silencioso hacia el oasis muerto en sus iris
Cuando sus pasos separados del cuerpo dejaban una oscura luz a modo de palabra
La palabra de la muerte, la palabra del cadáver, incluso su velo de piel Su verbo como por asilamiento cedía desde la ventana proveedora de razones fúnebres
El sonido del buitre ahuyentaba al alma aún dispersa, el alma cuida del cadáver Me tape los ojos ante el primer picoteo
Me tape las manos al saber que, yo también deseaba beber de aquella fuente de carne Hiena carecida, hiena de cristal platinado, bien carecida
Un cintillo rozado cruzaba sus frescos labios de cadáver Y como último acto había dibujado su propio féretro lácteo, para huir por ahí con el viento del universo
Cedida las alas por la muerte Álbum, albor, árbol que como raíces cráneos
Soprano a lo lejos, danza macabra, inconcluso el transito del cadáver Acebo sin holly, Goodfled aúlla sobre la estratosfera
Y la mano desparece con el cadáver dentro. Ya la minúscula jauría detiene la huida de todos al ocultarlos bajo tierra. Entendámoslo sólo están ocultos por estos días
Goodfled, muerde nuevamente el cadáver.



Y EN LOS CENTÍMETROS ÒSEOS DEL GRITO ÙLTIMO

Lácteo, Surge el féretro Y en el ámbar del silencio Brilla su muerte, buitre Y su color pálido también Hondo

Ya no enmudece el desierto de cristales, tala el viento
Y otra vez en la astillas del arma de kan, nácar de sus huesos Y en los roces de los proveedores de seda luz, y sobre la voz del brujo un búho

Se oculta bajo tierra, rato del joven horadando el cadáver
Detrás del nuevo sol, los ovados sedosos ven al reptil
Aún cuando la flor desata su fuego, ogro tembloroso
Ya supongo su despertar de mar, ramas y telarañas, pétrea mirada del ídolo
Y
Hecho andar bajo ello. Ya oprimía su resurrección con mis manos atadas
No pude destapar la lápida
Transparentes, pare el viento el sol
Y llega el cadáver, otra vez. Cristales de voces
Para ver si en verdad cotidianamente
Suele besar los labios abiertos del cadáver
TARDA A LA VEZ DE DESESPERAR AL OJO ALBO DE SU ENCIERRO. AGRIETA LA LÁPIDA

El abrir de tu piel muerta La ventaja de la muerte ante las fauces del antropófago
Tu vestigio dudoso cuando ya ha empezado, tu laberinto de huesos, la sal se bebe
La sangre debe, tus dientes llenos de pasos de cadáveres
Deberías considerar despertar al menor ruido, suena el hacha
La consigna era: sólo los esternones saldrán de esta necrópolis
Su muerte fue bella, atada y con un ensordecedor grito de la boca hacia dentro
Flotaba su aroma atrayendo a ciertos arácnidos hacia su tribu
Su cráneo muestra una luz parecida a su voz, y calle entonces la danza de filamentosos seres
La sangre absorbe desde su cubil de gigantes cántaros negros
Unos eslabones de cobre descansan sobre su lengua No pude entender el lenguaje de su muerte La oscuridad está despierta entre sus entrañas
Ya sus ojos visitan un largo túnel bajo el pecho de aquél
Es espontáneo su movimiento aunque muerta
Es débil ahora el paso con el trofeo mortuorio
Cede la sed de húmeros, ya pronta en visitarte.
Y su arroyo purpúreo se aviva cerca de la lava.



BAOHTONEV


Helio, nadir, albo y turbio, convergen en tu quietud de tambor
Felino volador del erebo
Prado morado sobre espinas del huido
Porque sus nudillos al brillar acaparaban la voz de aquel extraño mar
Devuelve entonces sus pasos a la tumba
Bacanal de cadáveres
Aunque exista un ave que petrificada trina la orden
de la muerte, para no ser cumplida, tan sólo a modo de acto
in sacro
Paraca es ya su mirada, incomodo el piano y el violín
y aquel saborcillo de las piedras hundidas era suyo
Apareces, desapareces, cesto lleno de brazos alejados del cuerpo
Aprendiz de degollador

Aunque ya intento unir las partes iguales
surge un monstruo en forma de árbol encallecido, seda infecta

Y no juzgo la gota Írrita de la sal de los ojos, bondad de la muerte
Un fardo, un cesto, vaivén
Consolados los granos de tierra, volcán bosteza
Aúlla, déjala hablar y gemir
Burbuja de fuego
Gozne del cadáver
Vela el viento, versa el velo
Cuando el día del planeta rojo contempla el regreso
de quien entreteje la lava
para hacer dulce el alimento de los dioses vivos




*
Félix Méndez, nació el 27 de septiembre de 1973 en un consultorio de Lurigancho - Chosica, a las 12.30m. bajo el signo de libra, elemento aire, distente, entrometido y estorbador, nada justo ya que la justicia estorba en ciertos casos. Bajo el signo del buey en el horóscopo chino. Lleve la primaria pensando en secundaria y la secundaria pensando en primaria, como todo ser inconforme y peruano, a la vez que ya empezaba mi labor como especialista en aseo de inodoros, ya que aseo 6 diarios, 30 a la semana, 120 al mes, 1440 al año y 14400 en diez años en aquella filantrópica labor, es poco es mucho, ello no importa como equilibrista de la memoria trato de no caer en lo que humanamente me da el nombre.

POEMAS DE ERIKA ALMENARA

I.

Observo faroles,
tras ellos,
el color celeste
los ampara

observo su circularidad
que
minutos después,
son tus senos
los que nunca podré acariciar,
porque a mí todavía me falta
y tú
ya tienes demasiado.




II.

Solamente hoy voy a pensar en ti,
sólo hoy,
me dejaré vencer
y
me atrapará ese sueño
que
brota del deseo
grito que en mi pecho se encoge

Sólo hoy me sentiré triste,
serás un pequeño luto,
un aborto inducido desde mi propia mente.



III.

Hoy condeno a la familia,
porque entre sus normas.
se me ha podrido un amor

condeno sus secuaces sombras,
que,
acaparan
al individuo,
implantándolo
entre los recodos
del
conformismo

hoy condeno
la puntualidad
de sus decisiones
porque se me ha podrido un amor,
un amor,
desde sus entrañas.



IV.

Una mujer se paraliza
en frente de lo conocido

una mujer calla
no mira su reflejo en el mar
piensa en la experiencia,
repasa su costo

una mujer peina su pelo
y no espera.



V.

A dónde mirar
si estos ojos andan rotos
si desclavarte, no puedo

la prohibición máxima
la distancia
Y
esta jaula
exacerbando la pulpa
de este pobre y triste animal
que aúlla tu nombre.




Lima, 1978. Traductora e intérprete (UNIFE) y estudiante de Literatura (PUCP). Ha sido publicado en la Antología de Poetas Latinoamericanos (Nuevo Ser, 2004). Aparece publicado en la antología: Generación del 2000? Muestra de poesía joven, julio 2006, editado por Círculo Abierto Editores. Espera publicar pronto el poemario El vacío Congénito. E-Mail: ealmenara25@hotmail.com