José Arce Mejía
Profesor
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Leoncio Luque y Oswaldo Reynoso (2003) IE N° 7091 República del Perú |
Cuando
conocí a Leoncio Luque era agosto del 2002 y desde esa época , Leoncio tenía el
mal hábito , que en el fondo es un buen
habito, de no decirte “Buenos días” cuando se cruzaba contigo, desde ese
entonces siempre te hacia la misma pregunta
¿Qué has escrito el día de hoy?, y la verdad es que llega el momento en que te
quedas sin excusas, porque ya se te acabaron los “no tuve tiempo”, “ tú sabes:
el trabajo”, “llegué tarde a casa” y nunca llegaba ese “mañana comienzo” que de
tanto ser prometido se había ya convertido en mito, dentro del imaginario
popular, así que, sin más argumentos que mi falta de excusas y armado con un
papel en blanco y un lápiz B2 comencé a
garabatear las primeras líneas de lo que luego se convirtió en un proyecto
literario de casi cuatro años; pero volvamos a ese primer garabato que me
permitiría por fin darle una respuesta a Leoncio, porque a la pregunta consabida de ¿Qué has escrito
hoy? Podía por fin demostrar con profundo orgullo, y pecho hinchado de por
medio, esos primeros versos de mi primer poema, pero si hay algo de
impredecible en la vida y en la literatura es justamente eso: que es
impredecible y eso no me permitió anticipar la respuesta de Leoncio, que en
realidad era otra pregunta: Y ahora ¿Cuándo lo publicamos?
Y
es que así era y es Leoncio, un eterno inconforme cuyo mayor miedo es quedarse
en su zona de confort, y esta
inconformidad lo llevó a formar dos equipos de trabajo con quienes compartir
sus dos grandes pasiones: la poesía y la docencia, lo que siguió, fueran
eternas y largas charlas, café de por
medio, de la poesía peruana, latinoamericana y mundial, nos reuníamos en las
horas libres, entre clases, en la bibliote
ca escolar que había impulsado y
fundado el mismo año que llegó a la escuela, y ahí entre libros y estudiantes,
esas primeras charlas fueron atrayendo a
otros docentes, de diferentes áreas pero todos con una misma vocación:
comunicar a través de la palabra escrita y así surgió, el primer proyecto
literario de Leoncio en la escuela: Poemas para Kemar, un colectivo
literario que a manera de fanzine difundía la creación literaria de los
profesores de una institución educativa
pública de Villa el Salvador, proyecto que tuvo vida orgánica por cinco
años, pero cuya experiencia ha quedado marcada en todos los que participamos en
ella.
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Afiche de la Feria del Libro Infantil y Juvenil 2016 |
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Afiche de la 1ra. Feria del Libro en la IE N° 7091 República del Perú |
Pero
la vida del poeta no es estática y monolítica, sino en movimiento y flexible y
Leoncio preparaba otra experiencia mucha más grande y significativa para
nuestra escuela; y surgió también de la rebeldía, ante el arenal que nos
rodeaba, el lev motiv de Leoncio Luque estaba claro: si la burocracia de las
instituciones no permite que el estudiante vaya a una feria del libro, entonces
traeremos la feria del libro a las instituciones. Hubo que traerse abajo muchos
mitos, el primero de ellos el “eso no se
puede”, hubo que cambiar la mentalidad de muchos directivos y docentes,
tocar diversas puertas, comprometer a los amigos de siempre… y esa es también
la labor de un docente: hacer florecer un vergel en medio del arenal. Y una
mañana del año 2010, junto al equipo de
docentes del área de Comunicación, Leoncio vio cristalizado el inicio de
nuestra I FERIA DEL LIBRO ESCOLAR Y JUVENIL, un espacio literario hecho por y
para los estudiantes, un lugar donde la palabra escrita se vuelve palabra
“viva”, donde el poeta y el narrador deja de ser una foto sobre la contratapa
de un libro y se hace carne y respira y te habla y lee sus poemas o responde tus preguntas sobre
los personajes de sus novelas y de sus historias, y lo que es más importante
aún: un lugar donde, como escribiera Ubiergo: los estudiantes puedan desatar y
“ hacer volar sus cometas” porque la Feria no está pensada para acercar la o
bra literaria de un escritor
o la de un poeta al estudiante, la FERIA DEL LIBRO ESCOLAR Y JUVENIL está
pensada en acercar al estudiante a su propia producción literaria: sentirla,
escribirla y presentarla ante un público… y es justamente, en esa
intencionalidad donde convergen las dos pasiones del amigo Leoncio Luque: la
poesía y la docencia.
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Feria del Libro Infantil y Juvenil dentro de la IE N° 7091 República del Perú |
Muchos
de los que estuvimos en esa primera FERIA DEL LIBRO recordamos las charlas con
los poetas y los narradores, pero también es icónica cuando recordamos la
primera visita del escritor OSWALDO REYNOSO, que previamente unos años antes, como
antesala, nos visitó cuando por iniciativa de Leoncio, el autor de Los
Inocentes, quien fuera invitado a la primera fecha de los Juegos Florales, que
llevaba su nombre realizado en diciembre del 2003; y ahora, muchos de los que
nos fuimos volvemos siempre a esa primera versión de los Juegos Florales, como también
retornamos a la primera versión de la FERIA DEL LIBRO que el año 2010 se inició,
con una vitalidad cultural y que a la fecha, va por su novena edición y como no
podía ser de otra manera, la eterna inconformidad de Leoncio Luque, le impregna
a la FERIA DEL LIBRO INFANTIL Y JUVENIL, un nuevo desafío: trascender las
paredes de una escuela pública para instalarse como eje del movimiento
literario de Villa el Salvador, ese es el nuevo camino por el que va y recorre
y los que te conocemos sabemos que pronto llegaran noticias auspiciosas del
camino que se va andando.
Pero
además, Leoncio Luque, tiene los siguientes lauros, que acompañan como
estandarte, I Concurso Internacional de Poesía Fernando Charry Lara – Colombia
(2015), el 3er. Premio Nacional de Cuento 2013, la XVI Bienal Internacional de
Poesía – Premio COPÉ DE ORO (2013) y el 2do. Premio Nacional de Poesía Horacio
Zevallos 2009. Ha sido finalista en dos oportunidades en el concurso Premio
Internacional De Poesía “Pilar Fernández Labrador” 2015 y 2016. Y como docente hace
poco, fue finalista del concurso Maestro que deja huella 2019. Un maestro que
nos deja lecciones de que dos pasiones: la poesía y la docencia confluyen sin
oponerse.
José Arce Mejía
Profesor